El MSCI Brazil ETF, fondo que agrupa acciones de empresas brasileñas, llegó a caer un 27%. Entre los papeles argentinos afectados, Mercado Libre retrocedió un 12%, mientras que las acciones de los bancos Galicia y Macro bajaron un 6% y Pampa Energía perdió un 4%.
En el mercado cambiario, el dólar en Brasil subió alrededor de un 10%, hasta los 5,45 reales. En Argentina, la cotización minorista del Banco Nación avanzó $10 y alcanzó los $1.560, mientras que el dólar mayorista llegó a $1.540, un máximo nominal según los datos informados.
En lo que va del mes, el dólar acumulaba una suba del 1,3% y un avance del 5,4% en el año, frente a una inflación acumulada del 23,6% durante los primeros nueve meses de 2023.
La presión también alcanzó a la deuda argentina. Los bonos retrocedieron un promedio del 1,3%, lo que impulsó un aumento del 4,4% en el riesgo país, medido por el índice de JP Morgan, que se ubicó en 748 puntos. Con este movimiento, el indicador acumuló una suba del 21,6% durante octubre.
Sin embargo, las cotizaciones correspondían a un mercado de baja liquidez y elevada volatilidad, por lo que los retrocesos podían moderarse a medida que avanzara la rueda y se ajustaran las operaciones.
El economista Gustavo Ber señaló que los inversores habían descontado una victoria de Jair Bolsonaro tras su ventaja en la primera vuelta. Según su análisis, el triunfo de Lula podía generar consecuencias negativas y positivas para Argentina, tanto por el impacto financiero como por los cambios en la relación económica y política entre ambos países.
Entre los principales riesgos, Ber mencionó una posible caída en la valuación de los activos argentinos y un deterioro de la competitividad del peso frente al real. Una depreciación de la moneda brasileña podría encarecer relativamente las exportaciones argentinas hacia Brasil, uno de sus principales socios comerciales.
El economista también advirtió sobre una posible salida de capitales internacionales, vinculada al cierre de posiciones de *carry trade* en Brasil, donde este tipo de operaciones tiene una presencia importante. A eso sumó la posibilidad de un incremento en la salida de divisas por un mayor flujo de turismo argentino hacia el país vecino.
No obstante, Ber identificó un posible efecto favorable para el Gobierno de Javier Milei en el plano político internacional. Consideró que el presidente argentino podría mantener un perfil de liderazgo asociado a esas ideas junto con Donald Trump, una relación que, según su evaluación, resulta relevante por el respaldo financiero y la influencia regional e internacional.
Al describir el escenario como un posible “cisne negro”, Ber advirtió que las primeras operaciones anticipaban una jornada especialmente difícil para los mercados brasileños, con fuertes caídas en la bolsa, debilidad en la renta fija y depreciación del real.
El analista también comparó el posible impacto sobre Argentina con el denominado “efecto PASO 2019”, cuando los activos financieros locales sufrieron un desplome tras el resultado de las elecciones primarias. A su juicio, el episodio brasileño podía generar un contagio significativo sobre los mercados argentinos, aunque la magnitud definitiva dependería de la evolución de las cotizaciones durante la jornada.










