Al 14 de octubre, la tasa nominal anual promedio del sistema para depósitos a 30 días era del 20,3%, equivalente a aproximadamente un 1,69% mensual. Frente a una inflación mensual promedio del 2,43%, esta diferencia implica un rendimiento real negativo para quienes mantienen sus ahorros en un plazo fijo tradicional.
En este escenario, el instrumento continúa siendo una opción para quienes priorizan la previsibilidad y necesitan mantener el dinero inmovilizado durante períodos breves, pero pierde competitividad como herramienta para proteger los ahorros frente al aumento de los precios.
Una de las alternativas son los plazos fijos UVA, que ajustan el capital según la inflación. Sin embargo, suelen exigir una inmovilización mínima de 90 días, lo que limita su utilidad para quienes necesitan disponer del dinero ante un imprevisto. Además, la cancelación anticipada puede reducir la protección frente a la suba de precios.
Entre las opciones disponibles también aparecen las letras del Tesoro capitalizables a tasa fija (LECAP) y los instrumentos ajustados por el Coeficiente de Estabilización de Referencia (CER). Mientras las primeras ofrecen una tasa nominal previamente establecida, los segundos actualizan el capital de acuerdo con la evolución de la inflación.
La elección depende del escenario económico. Si la inflación continúa bajando, los instrumentos a tasa fija pueden ofrecer rendimientos atractivos. En cambio, si los precios se aceleran, los activos ajustados por CER permiten acompañar su evolución. En ambos casos, el resultado final depende del precio de compra, el plazo de inversión y las condiciones del mercado.
Los fondos comunes de inversión también ganaron espacio entre quienes buscan diversificar sus ahorros. Los fondos money market, por ejemplo, permiten obtener rendimientos diarios sobre el dinero disponible y ofrecen una alternativa para quienes priorizan la liquidez. En diciembre de 2025, el sistema registraba 26,5 millones de cuentas activas vinculadas con este tipo de productos.
Para un horizonte de inversión de entre tres y seis meses, una posibilidad es recurrir a fondos de renta fija de corto plazo que combinen activos a tasa fija con instrumentos ajustados por inflación. Esta estrategia busca equilibrar ambos escenarios económicos y, según el fondo, permite solicitar rescates en un plazo de 24 a 48 horas. Sin embargo, la rentabilidad no está garantizada y el valor de las inversiones puede fluctuar.
Quienes prefieran conocer de antemano el vencimiento de su inversión también pueden comprar directamente LECAP o bonos ajustados por CER. La diferencia principal es que, mientras los instrumentos a tasa fija dependen de la evolución de las tasas y la inflación durante el período, los ajustados por CER buscan acompañar el aumento de los precios.
Por otro lado, las cuentas remuneradas y las billeteras virtuales se consolidaron como opciones para quienes priorizan la disponibilidad inmediata del dinero. Al 14 de octubre, entre las tasas nominales anuales informadas figuraban Ualá Plus 2, con un 24%; Banco BICA Cuenta Positiva 4, con un 22%; Cresium, con un 20,22%; Carrefour Banco, con un 20%; Fiwind, con un 20%; Naranja X, con un 20%; Frascos Naranja X, con un 20%; y Ualá Plus 1, con un 20%.
En el caso de Ualá, el programa Tasa Plus permite acceder a una tasa de hasta el 24% nominal anual, según el nivel de actividad del usuario. Personal Pay, por su parte, ofrece rendimientos diarios a través de Delta Pesos, un fondo común de inversión de bajo riesgo que invierte automáticamente el saldo disponible. Brubank cuenta con una alternativa similar mediante su producto Cuenta Max.
La conveniencia de cada opción depende del plazo durante el cual se pueda prescindir del dinero, la necesidad de liquidez y el nivel de riesgo que se esté dispuesto a asumir. Para los gastos inmediatos y los fondos de emergencia, las alternativas con disponibilidad rápida pueden resultar más adecuadas. Para objetivos de tres meses o más, los instrumentos de renta fija y los ajustados por inflación amplían las posibilidades de diversificación.
En definitiva, el plazo fijo tradicional dejó de ser la única referencia para quienes ahorran en pesos. Las cuentas remuneradas, los fondos comunes de inversión, las LECAP y los instrumentos CER ofrecen distintas combinaciones de liquidez, riesgo y rendimiento, por lo que comparar sus condiciones resulta clave antes de elegir dónde invertir.










