Argentina se impuso 3-0 ante Benín en el estadio Monumental, con Messi contribuyendo con dos asistencias y un gol de penal. El evento celebró los 21 años de carrera del jugador, quien cosechó seis títulos con la selección: el Mundial Sub-20 en 2005, la medalla de oro en Pekín 2008, las Copas América de 2021 y 2024, la Finalissima en 2022, y el Mundial de Qatar en 2022.
Antes del inicio del partido, el capitán del equipo beninés, Sessi D’Almeida, le entregó a Messi varios presentes de su selección, incluyendo una réplica de la Estatua de la Amazona, símbolo de Cotonú y de la historia de las Amazonas de Dahomey, así como una rosa, el banderín del equipo africano y una carta manuscrita por los futbolistas. D’Almeida destacó que la figurita estaba destinada a Antonela Roccuzzo, dado que representa la fuerza de las mujeres en su país.
El astro ingresó al campo acompañado de sus hijos, Thiago, Mateo y Ciro. En un palco se encontraba su esposa, Antonela Roccuzzo, y su madre, Celia Cuccittini. Antes del encuentro, Fabio Santana, un excombatiente de Malvinas, interpretó el Himno Nacional Argentino portando una bandera que decía “Las Malvinas son argentinas”.
Un momento que resaltó después del pitido final fue el gesto de José Cabero Véjar, quien se acercó a Messi y le entregó las tarjetas que había utilizado durante el partido y además la pelota del encuentro, creando un ambiente de despedida significativo que incluyó a compañeros de equipo, adversarios, el cuerpo técnico y familiares.
El aspecto de las tarjetas también se extendió fuera del campo. Luego de que Soledad Pastorutti finalizara su actuación, la transmisión mostró a la cantante sosteniendo las tarjetas en la mano.
Pastorutti formó parte de la programación del evento, que incluyó un show de drones que proyectó imágenes representativas de la trayectoria de Messi en el cielo de Núñez, entre ellas el escudo de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), su camiseta, la Copa del Mundo, el Obelisco, un corazón celeste y blanco, así como las tres estrellas y el mensaje “Gracias Leo”.
Después de la presentación de Soledad, Messi dirigió unas palabras al público presente, compuesto por más de 85 mil espectadores, donde recordó a su padre, quien había fallecido recientemente, en uno de los momentos más emotivos de la noche.
La actuación de Pastorutti tuvo un incidente inesperado cuando un miembro del personal de seguridad se desmayó mientras la cantante ofrecía su homenaje a Messi, lo que llevó a la intervención inmediata de quienes estaban cerca del escenario y el campo. Este suceso tuvo lugar al final de la jornada, cuando el estadio aún estaba lleno de jugadores, familiares, el cuerpo técnico y gran parte del público.
La cumbia tuvo también su espacio destacado en la ocasión. Sergio Torres y Darío Zanco, fundador del Grupo Cali, fueron los encargados del show sorpresa que culminó la velada en el Monumental.
La elección de estos artistas tuvo un fuerte vínculo con Messi, quien ha expresado desde joven su admiración por Torres y la cumbia santafesina. En 2007, el futbolista mencionó al cantante como uno de sus preferidos. Torres recordó que conoció a Messi en 2006, poco antes del Mundial de Alemania, en un encuentro en Arroyo Seco, donde pasaron tiempo juntos. A lo largo de los años, el músico ha participado en celebraciones privadas para el capitán, incluyendo su cumpleaños número 20.
La presentación de Torres y Zanco en el escenario revivió parte de la historia del Grupo Cali, que incluso compuso una canción dedicada a Messi, titulada El pie de oro, en la que recorren momentos de su infancia, su paso por Newell’s Old Boys y su llegada a Barcelona.
El espectáculo se integró a una programación que también incluyó a Un Poco de Ruido, Sebastián Mendoza, Román El Original, Amar Azul, Santi Cairo, Q’Lokura, Damas Gratis, Gaspar Benegas, Ulises Bueno y Soledad.









