En las imágenes, se observa al jugador dirigiéndose a su colegio electoral y levantando dos dedos junto a un acompañante, formando así el número 22, el mismo con el que Bolsonaro compite por la Presidencia. El gesto fue repetido después de que Neymar emitiera su voto, confirmando que había cumplido con su obligación electoral.
El acompañante, que también mostró el mismo gesto, portaba una pegatina del candidato a diputado estatal Matheus Coimbra, del Partido Liberal (PL), la misma agrupación que respalda a Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro. La combinación de estos dos elementos, el número y la pegatina, intensificó la interpretación política del video entre los usuarios de redes sociales, donde la publicación se viralizó rápidamente.
“Vine a votar y no había nadie. ¿No es así, Cris? Vine en el mejor horario. Cuatro y media de la tarde, camiseta del Peixão (el Santos)“, se le escucha decir al astro brasileño antes de realizar el gesto que fue visto como un guiño al candidato opositor.
Este no es el primer indicio de cercanía pública del delantero hacia el entorno político de la familia Bolsonaro. En 2022, ya había manifestado su apoyo a la candidatura de reelección de Jair Bolsonaro, que finalmente fue derrotado por Luiz Inácio Lula da Silva.
La relación entre Neymar y el actual mandatario ha estado atravesada por tensiones. En junio, mientras el futbolista lidiaba con una lesión que le impedía participar a pesar de haber sido convocado para el Mundial, Lula bromeó al calificarlo como el primer jugador “home office” citado para la competición.
Esta declaración generó una respuesta pública desde el entorno de Bolsonaro, que publicó un video creado con inteligencia artificial. En el mismo, uno de los dirigentes del Partido Liberal aparecía vestido de militar y a bordo de un avión de la Fuerza Aérea, mostrando a Neymar entrenando solo tras un supuesto abandono de sus compañeros. Luego, se le trasladaba al estadio donde el equipo se preparaba para competir.
Neymar, quien protagonizó la transferencia más cara en la historia del fútbol mundial, que alcanzó los 222 millones de euros, se mantiene como una de las figuras más destacadas del deporte brasileño con una cercanía declarada al espacio político de los Bolsonaro, aunque raramente se pronuncia directamente sobre cuestiones políticas.
En el ámbito electoral, Flávio Bolsonaro y Luiz Inácio Lula da Silva definirán la presidencia de Brasil en una segunda vuelta programada para el 25 de octubre, tras ubicarse como los dos candidatos con más votos en los comicios de este domingo. Los otros diez postulantes a la jefatura de Estado no lograron el respaldo suficiente para seguir en la contienda.










