Además, dijo que una reelección de Javier Milei abriría camino a una nueva fase de reformas económicas y financieras, actualmente limitadas por la composición del Congreso. Caputo sostuvo: “Las reservas están fuertes y confiamos en que el año que viene no vaya a ser un año de volatilidad cambiaria, pero nos preparamos como si estuviéramos equivocados. Si pasara, podemos afrontarlo.”
Para respaldar su afirmación, enfatizó que la posición externa de la economía ha mejorado notablemente desde el inicio de la gestión, resaltando el incremento en las exportaciones, las inversiones promovidas por el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones, la normalización de las importaciones, la recomposición del balance del Banco Central y la disponibilidad de swaps con China y acuerdos financieros con Estados Unidos.
Los datos presentados revelan que “los flujos y los stocks son muy sólidos frente a las necesidades potenciales de dólares.” Caputo observó que el impacto de estas inversiones evidencian una posición confortable.
El ministro también destacó que el proceso de dolarización de los ahorros indica un mayor nivel de confianza en el sistema financiero, subrayando que los depósitos en moneda extranjera han crecido de 15.000 millones a 21.000 millones de dólares, además de que la relación entre préstamos y depósitos incrementó del 20% al 70%.
Sostuvo que el crédito se ha elevado un 150% y que se normalizó el adelantamiento de importaciones, datos que reflejan la recuperación del sistema financiero.
Caputo aseguró que la próxima fase del programa económico se enfocará en profundizar reformas estructurales para disminuir el denominado “costo argentino”. “Nos enfocamos en bajar el costo argentino. Ya hemos bajado tres puntos los impuestos y el año que viene vamos a bajar un punto más. A medida que los gobernadores lo entiendan, vamos a avanzar en ese sentido”, explicó.
El ministro también vinculó esta agenda con los resultados de las elecciones del próximo año, afirmando: “Si somos reelectos vamos a hacer muchas más reformas económicas y financieras.” Explicó que, a pesar de contar con una representación minoritaria en el Congreso, el Gobierno ha conseguido avanzar en una parte significativa de su programa.
Confiado en el respaldo electoral al oficialismo, expresó: “No creemos que la gente quiera volver al pasado el año que viene.” Durante su exposición, presentó indicadores que, según él, validan la consolidación del programa económico, como un superávit financiero del 0,2% del PBI, la reducción de la deuda pública en 11.000 millones de dólares y un aumento de casi 24.000 millones en las reservas netas, que actualmente rondan los 12.000 millones de dólares positivos.
También mencionó que el Banco Central ha prácticamente eliminado su posición vendida en contratos de futuros y que se han adquirido más reservas de lo previsto, conforme a la meta de acumulación acordada con el FMI. En el ámbito del comercio exterior, Caputo indicó que Argentina está cerca de alcanzar 100.000 millones de dólares en exportaciones, impulsadas no solamente por el sector agropecuario y la energía, sino también por las manufacturas agropecuarias, los servicios y las pequeñas y medianas empresas.
Proyectó, además, que la minería y la energía podrían generar 40.000 millones de dólares adicionales en exportaciones hacia 2031, subrayando que las ventas externas están creciendo “a un ritmo cinco veces mayor que el producto.”
Finalmente, defendió la efectividad de su programa en términos de cuentas públicas y bienestar social: “Este Gobierno va a tener un superávit financiero de 0,2%. Bajamos la deuda en 11.000 millones de dólares, las reservas netas aumentaron casi 24.000 millones y sacamos a 12 millones de argentinos de la pobreza.” En este marco, Caputo reafirmó su postura ante las críticas recibidas recientemente, indicando que “en todos los rubros la mejor performance es la de Javier Milei.”









