La explicación fue brindada durante una exposición en el Senado, en respuesta a una consulta de la senadora Juliana Di Tulio. Bausili señaló que los lingotes fueron enviados al exterior y que continúan allí depositados.
Según explicó, el traslado respondió a una oportunidad que se presentó en el mercado internacional del oro durante 2024. En ese momento, existía la posibilidad de realizar una reconversión técnica de lingotes de menor calidad para adecuarlos a estándares de pureza más elevados, requeridos en los mercados internacionales.
El titular del Banco Central explicó que el costo de ese proceso varía de acuerdo con las condiciones del mercado. En particular, señaló que los niveles de oferta y demanda de oro inciden sobre el costo asociado con la aceptación y transformación de lingotes de mayor antigüedad o con estándares de calidad inferiores.
Durante los primeros meses de 2024 se registró una elevada demanda de lingotes, una situación que, de acuerdo con la explicación del funcionario, redujo los costos vinculados con la reconversión de piezas más antiguas o de menor calidad.
Bausili sostuvo que, bajo esas condiciones, resultaba conveniente para la administración de las reservas aprovechar la oportunidad y convertir los lingotes de menor calidad en piezas con estándares superiores a un costo inferior al habitual.
El funcionario también rechazó los cuestionamientos relacionados con el traslado de las reservas al exterior. Frente a las distintas interpretaciones sobre la operación, afirmó que no existen elementos ocultos y sostuvo que se trata de un procedimiento documentado.
De esta manera, Bausili ratificó que el oro permanece depositado en Suiza y vinculó el traslado con una decisión de administración de las reservas basada en las condiciones que presentaba el mercado internacional durante 2024.










