La expectativa oficial cobró fuerza después de conocerse que la inflación en la Ciudad de Buenos Aires fue del 1,7% durante agosto, frente al 2,9% registrado en julio. Si bien la medición porteña tiene características propias, especialmente por el mayor peso que tienen los servicios, su evolución es seguida como una referencia para anticipar la tendencia del índice nacional.
Las proyecciones de distintos análisis privados ubican la inflación de agosto en un rango de entre 1,4% y 1,9%. Las estimaciones más bajas contemplan un avance del 1,4%, mientras que otras calculan 1,5%, 1,6%, 1,7%, 1,8% y hasta 1,9%.
En paralelo, el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central, que reúne las proyecciones de casi 40 analistas, estableció un promedio del 1,7% para agosto.
Para el Gobierno, un resultado dentro de ese rango representaría una señal favorable en materia de inflación, aunque todavía quedaría por encima de la meta planteada por Milei cuando anticipó que el proceso debía avanzar hacia una inflación de cero.
El dato que publique el INDEC tendrá además un efecto directo sobre los ingresos de distintos sectores. La variación registrada en agosto será utilizada para determinar los ajustes que recibirán jubilaciones, pensiones y otras prestaciones sociales durante octubre.










