El canciller Pablo Quirno y la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, tienen previsto viajar a Beijing para continuar las negociaciones comerciales con el gobierno chino. La misión estaba prevista inicialmente para noviembre, en coincidencia con una importante feria internacional de alimentos y bebidas, pero la visita del Papa llevó al Gobierno a modificar el cronograma y evaluar un viaje para septiembre.
La nueva fecha implica un cambio respecto del esquema que había sido anticipado por Quirno, que contemplaba también la participación del ministro de Economía, Luis Caputo. Finalmente, Caputo no formaría parte de la delegación prevista para septiembre.
Argentina, de todos modos, mantendrá su participación en la feria de noviembre. El director de la Agencia Argentina de Inversiones y Comercio Internacional (AAICI), Diego Sucalesca, viajará en esa oportunidad para acompañar la presencia argentina.
La misión de Quirno y Karina Milei representa un nuevo movimiento dentro de una relación bilateral que combina diferencias políticas con una fuerte vinculación económica. Mientras Javier Milei profundizó su alineamiento con Estados Unidos, China mantiene abiertos sus principales canales de cooperación con Argentina y recientemente renovó por cinco años el swap de monedas.
Entre los principales objetivos de la agenda comercial se encuentran varios protocolos sanitarios que permanecen pendientes. Los temas incluyen las condiciones para exportar menudencias porcinas, ciruelas secas y productos pesqueros, además de las negociaciones para habilitar las exportaciones de menudencias bovinas.
China también presentó un protocolo para avanzar en la importación de legumbres argentinas, entre ellas porotos, garbanzos y lentejas.
El avance de estas negociaciones es considerado relevante para ampliar el intercambio comercial. Desde sectores vinculados a las operaciones con Asia se reclama una mayor intervención estatal y una comunicación política de alto nivel que permita destrabar los acuerdos pendientes.
Más allá de las cuestiones técnicas, la misión también tiene una dimensión política. China mantiene la expectativa de concretar una visita de Javier Milei a Beijing, luego de que el presidente argentino y Xi Jinping se reunieran por primera vez en noviembre de 2024, durante la cumbre del G20 realizada en Brasil.
Desde entonces se anunciaron distintos planes para una visita presidencial a China, aunque hasta el momento no se concretó. En ese marco, la relación bilateral continúa atravesada por el alineamiento de Milei con Estados Unidos y la intención de Beijing de preservar sus vínculos económicos con Argentina.
Una muestra de esa continuidad fue la renovación del acuerdo de intercambio de monedas entre el Banco Central de la República Argentina (BCRA) y el Banco Popular de China (PBoC). El convenio fue extendido de tres a cinco años por un monto de 130.000 millones de yuanes.
Además, permanece activa la utilización de 35.000 millones de yuanes, equivalentes a unos 5.000 millones de dólares, correspondientes al tramo utilizado desde 2023 y que funciona como respaldo para las reservas argentinas.
El exembajador argentino en China Sabino Vaca Narvaja sostuvo que la renovación responde a los objetivos estratégicos de Beijing y a su política de internacionalización del renminbi. Según planteó, la decisión muestra que China mantiene una estrategia de largo plazo independientemente de las diferencias políticas con la actual administración argentina.
China continúa siendo el segundo socio comercial de Argentina, detrás de Brasil. En lo que va de 2026, las exportaciones argentinas hacia el mercado chino crecieron 59,1% y alcanzaron los 4.891 millones de dólares.
En el mismo período, las importaciones provenientes de China sumaron 7.983 millones de dólares, lo que dejó un déficit comercial de 3.092 millones de dólares.
La relación bilateral también quedó atravesada recientemente por acusaciones de la embajada china en Buenos Aires contra Estados Unidos. La representación diplomática cuestionó presuntas presiones para dificultar operaciones de empresas chinas en Argentina y denunció una supuesta injerencia en decisiones empresariales locales.
China sostuvo que desde Estados Unidos se promueve una visión negativa sobre la presencia china y se utilizan medidas vinculadas con visas para obstaculizar proyectos de cooperación. Beijing calificó esas acciones como expresiones de prejuicio y reclamó el abandono de medidas destinadas, según su posición, a limitar la expansión internacional de empresas chinas.
Las acusaciones se extendieron a otros proyectos vinculados con China. Entre los sectores mencionados aparecen iniciativas relacionadas con el uranio y la Hidrovía, además de proyectos científicos y de infraestructura.
Uno de ellos es el CART, un proyecto científico que contempla la instalación de un radiotelescopio de 40 metros en El Leoncito, San Juan, con una inversión china inicial estimada entre 15 millones y 20 millones de dólares.
En este escenario, la eventual firma de los protocolos sanitarios podría contribuir a ampliar el comercio bilateral, aunque la relación política continúa siendo un factor relevante para China.
Otro de los proyectos que se encuentra bajo análisis apunta a desarrollar una modalidad de logística inversa para utilizar los vuelos que llegan a la Argentina con mercadería proveniente de plataformas de comercio electrónico y aprovechar esos mismos servicios para trasladar productos argentinos hacia otros mercados.
La iniciativa se encuentra en el ámbito de la Secretaría de Comercio y busca aprovechar la capacidad disponible en los vuelos de regreso para facilitar las exportaciones.
En este contexto, la misión prevista para septiembre tendrá como principales objetivos avanzar en los acuerdos comerciales pendientes y fortalecer los canales de diálogo con Beijing, mientras continúa la disputa entre China y Estados Unidos por su presencia e intereses en Argentina.










