El secretario de Finanzas, Federico Furiase, afirmó que el Gobierno cuenta con recursos en dólares por más de US$125.000 millones para afrontar los compromisos financieros de 2027, año en el que se realizarán las próximas elecciones presidenciales. Además, sostuvo que no espera volatilidad cambiaria ni en las tasas de interés durante ese período.
Durante el cierre de la tercera Cumbre Aseguradora Argentina, el funcionario aseguró que el programa financiero del próximo año “ya está cerrado” y que no dependerá del acceso a los mercados internacionales. Según explicó, el esquema contempla colocar US$5.000 millones en el mercado local para refinanciar vencimientos de bonos Bonares.
Furiase también señaló que el Gobierno podría utilizar una parte del swap con China, por US$20.000 millones, para afrontar los compromisos. A esto sumó los recursos del Tesoro y las compras de divisas del Banco Central. En ese sentido, indicó que el Tesoro dispone de $10,5 billones y sostuvo que el conjunto de herramientas financieras disponibles supera los US$125.000 millones.
Al referirse al aumento del riesgo país, que se ubicaba en 709 puntos básicos al momento de sus declaraciones, el secretario lo atribuyó principalmente a un contexto internacional adverso. Según su análisis, las dificultades vinculadas con la sostenibilidad de la deuda en las economías desarrolladas, el aumento de los precios de las materias primas y las tasas de interés de Estados Unidos presionaron sobre los mercados financieros.
El funcionario consideró que la Argentina recibió un castigo mayor al de otros países con una calificación crediticia similar, como El Salvador, Bolivia y Ecuador. Explicó que la historia de crisis económicas y financieras del país amplifica su reacción frente a los movimientos internacionales: cuando el contexto mejora, el impacto positivo suele ser mayor, pero cuando empeora, también se profundizan las consecuencias negativas.
En contraste con la evolución del riesgo país, Furiase destacó el desempeño relativo del peso, la deuda en moneda local y las tasas de interés. Para el secretario, estos indicadores no reflejan el nivel de incertidumbre que actualmente descuentan los bonos soberanos en dólares.
El funcionario atribuyó la estabilidad macroeconómica al equilibrio fiscal y al orden monetario. Sostuvo que el superávit se alcanzó mediante una reducción del gasto público equivalente a cinco puntos del producto bruto interno (PBI), junto con una baja de impuestos. También afirmó que el resultado se obtuvo en un contexto de crecimiento económico y que permitió proteger a los sectores más vulnerables.
En relación con el Banco Central, Furiase recordó que la gestión actual recibió un balance con reservas netas negativas por US$12.000 millones. Según explicó, desde entonces se avanzó en la recomposición de las reservas internacionales y en la eliminación de pasivos remunerados, medidas que consideró fundamentales para contener la inflación y estabilizar la moneda.
El secretario también destacó el superávit fiscal primario y el resultado positivo de la balanza comercial energética como fortalezas de la economía argentina. A su entender, la producción local de petróleo y alimentos representa una ventaja en un escenario internacional marcado por el encarecimiento de las materias primas.
Finalmente, Furiase sostuvo que el riesgo país está “castigado y desacoplado” de los fundamentos económicos y atribuyó parte de esa diferencia a la incertidumbre política sobre el período posterior a las elecciones de 2027. El funcionario consideró exagerada la prima de riesgo que, según su interpretación, el mercado incorpora a los bonos argentinos y afirmó que las reformas estructurales y los recursos financieros acumulados contribuirán a modificar esa percepción.










