Marcelo Pasciutto, director de Cetuba, explicó que la reducción se aplicará entre las 22 y las 5. El dirigente cuestionó la diferencia entre las tarifas del transporte en las distintas jurisdicciones y señaló que el boleto mínimo de las líneas nacionales cuesta $742, frente a los $1.215 de la provincia de Buenos Aires y los $920 de la Ciudad.
El representante empresario también afirmó que el Gobierno mantiene una deuda de $40.000 millones en compensaciones desde junio, mientras las tarifas y los subsidios permanecen congelados. “Las empresas no tienen los ingresos necesarios para operar; hemos decidido racionalizar el servicio nocturno con una reducción del 50% desde las 22 hasta las 5 de la mañana”, sostuvo.
Según fuentes oficiales, el Gobierno reconoce la deuda denunciada por las empresas y negocia las condiciones para abonarla. La próxima reunión con las cámaras empresarias está prevista para este martes y uno de los puntos pendientes es definir cómo se realizará el pago, además de las transferencias mensuales habituales.
Pasciutto responsabilizó a la falta de respuestas de la Secretaría de Transporte por el agravamiento de la situación y reclamó una equiparación de las tarifas entre la provincia y la Ciudad. “Necesitamos que se iguale la situación de las tarifas entre la provincia y la ciudad, ya que somos los mismos ciudadanos, vivamos en San Isidro o en Florencio Varela”, expresó.
El dirigente también cuestionó las estimaciones de ingresos del Gobierno y consideró que podrían no reflejar la situación real de las empresas, ya sea por la caída en la cantidad de pasajeros o por errores en los cálculos. Además, advirtió que la posibilidad de cancelar la deuda en ocho cuotas no resuelve las necesidades inmediatas del sector, cuyos costos operativos continúan presionando sobre las finanzas.
La medida se suma a la emergencia declarada recientemente por las cámaras empresarias del transporte público del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), que advirtieron sobre la posibilidad de profundizar los recortes de frecuencias si no reciben respuestas concretas y verificables de las autoridades.
Las empresas sostienen que la diferencia entre los ingresos y los costos operativos se agravó pese a los esfuerzos por mantener el servicio. Según las cámaras, la deuda estatal por compensaciones tarifarias asciende a $128.000 millones. También recordaron que a comienzos de abril ya habían reducido la cantidad de unidades en circulación ante el aumento del precio del gasoil, luego de concluir las instancias de mediación con las autoridades.
El sector aseguró que presentó propuestas para optimizar la red de transporte, pero que todavía no recibió definiciones claras del Estado nacional y de la provincia de Buenos Aires sobre cómo afrontar el incremento del combustible y de los demás gastos operativos.










