Respecto a la salida de futbolistas clave como Santiago Sosa, Gabriel Rojas, Gastón Martirena y Agustín García Basso, Vojvoda explicó que estaba consciente de la transición en Racing antes de firmar su contrato, aunque durante su trabajo diario se fue familiarizando con la situación y decidió aceptarla. “Es normal en esa transición que haya jugadores que, por diferentes razones, piensan: ‘Ya estoy cansado de estar en un club grande, después de tres años quiero buscar un poco de tranquilidad’. Otros expresan: ‘No me siento alegre en este vestuario’”, interpretó.
Al detallar el cierre de su ciclo, que abarcó solo 13 partidos (con 4 victorias, 2 empates y 7 derrotas), el ex técnico de Fortaleza de Brasil comentó: “Yo lo sentía porque uno no es tonto, lleva tiempo en el fútbol y lo percibe. Tras la derrota contra Huracán (Racing perdió 2-1), le di un mensaje al grupo. Después del partido con Boca, vi que el equipo estaba muy golpeado; no hablé en grupo, me acerqué a cada jugador, los abracé y les dije que levantaran la cabeza. Las decisiones se toman con calma, y el lunes hablé con ellos, y así fue”. Vojvoda también reconoció que fue un golpe duro la derrota ante Boca, y resaltó su amor por el trabajo en el fútbol. “Estuve mucho tiempo lejos de mi familia, lo volvería a hacer. Tengo una familia que me apoya y hijos futboleros, a quienes agradezco. Siempre quiero estar en un grupo de trabajo y ahora sufriré por estar en casa. Disfrutaré otras cosas, pero mi vida es el trabajo”, agregó.
Por otro lado, Vojvoda desestimó haber sentido presión adicional por ser el sucesor de Gustavo Costas, quien alcanzó el título de campeón en la Copa Sudamericana y la Recopa en 2025. “No la sentí como una presión extra. Sé el cariño que se ganó, porque fue jugador y entrenador y logró todo, pero a veces hay que arriesgar”, comentó. Al hablar sobre su relación con la dirigencia, expresó: “El trato de Milito y Saja conmigo fue bueno. Ellos me apoyaron, pero era momento de tomar decisiones. Quiero que la gente esté cómoda y quiera seguir aquí. Quien llega nuevo debe encontrar a alguien que le diga: ‘Esto es Racing’”.
El entrenador también se refirió a los tres goles que recibió Racing en Rosario, destacando que fueron anotados en el área chica y que los jugadores saben que deben marcar al adversario. “Primero está la marca, luego el hombre y finalmente la pelota. Eso lo saben y no deben poder dormir porque, al entrar en el vestuario, ellos mismos se preguntaban cómo levantar esto”, analizó. Esta reflexión lo llevó a compartir una anécdota sobre Lisandro Martínez de cuando el defensor, hoy en el Manchester United, jugaba en Newell’s.
Vojvoda, en su cargo como técnico interino de Newell’s tras la salida de Juan Manuel Llop, enfrentó el reto de decidir entre alinear a Sebastián Domínguez, ídolo del club que disputaba su último partido en el Coloso del Parque Independencia, o a Licha Martínez, quien brilló en sus actuaciones. “Hablé con mi asistente y le dije que era el momento de Licha. Lo convenció su personalidad cuando le dijo a mi ayudante: ‘Decile a Juan que no sea cagón y me ponga a mí’. Que un pibe de Reserva tenga esa actitud, ya está: juega él”, continuó.
La anécdota culmina con el relato de Martínez jugando ante Godoy Cruz, donde cometió un error defensivo que costó el partido. Aunque esa noche no pudo dormir, aprendió de su error, lo que le permitió alcanzar la élite del fútbol, enfrentando a goleadores como Erling Haaland sin permitirles espacios.










