Longvie decidió trasladar a su planta de Catamarca la totalidad de la fabricación de calefones y anafes que actualmente se realiza en sus establecimientos de Paraná, Entre Ríos, y Villa Martelli, Buenos Aires. La medida fue adoptada luego de que el Gobierno de Catamarca eliminara el impuesto a los Ingresos Brutos para la actividad industrial.
La decisión fue comunicada a la Comisión Nacional de Valores (CNV) mediante una nota firmada por Eduardo Raúl Zimmermann, presidente de la compañía. Según explicó la empresa, el objetivo es reducir los costos de producción, ampliar la capacidad instalada y mejorar la eficiencia operativa.
“Al unificar en una sola planta procesos que actualmente se desarrollan en dos establecimientos distintos”, Longvie busca ganar escala y reducir el costo unitario de fabricación, disminuir los costos fijos de estructura y aprovechar la infraestructura disponible en Catamarca. La compañía también señaló que la medida permitirá responder a mayores volúmenes y acompañar el desarrollo de su actividad comercial.
El traslado se realizará de manera gradual para garantizar la continuidad del abastecimiento a los clientes y está previsto que finalice en noviembre de este año. A partir de la reestructuración, cada establecimiento tendrá un perfil productivo específico.
La planta de Catamarca quedará destinada a la fabricación de calefones y anafes, mientras que la de Paraná se concentrará en termotanques y calefactores. Por su parte, Villa Martelli se dedicará a la producción de cocinas y hornos.
Según Longvie, esta especialización permitirá mejorar también la eficiencia operativa de las plantas de Paraná y Villa Martelli. El anuncio se produjo una semana después de que el gobernador de Catamarca, Raúl Jalil, comunicara la eliminación de Ingresos Brutos para la actividad industrial en la provincia.
El comunicado enviado a la CNV no especifica qué impacto tendrá la reestructuración sobre el personal de cada una de las plantas.










