La Asociación de Árbitros Profesionales (PSRA) emitió un comunicado el pasado fin de semana, en el que informó sobre el incidente ocurrido el 23 de agosto. Sin nombrar directamente a Higuaín, la PSRA indicó que un entrenador masculino había cometido “dos actos deliberados de abuso físico y sexismo contra una árbitra femenina: le apretó la mano y se negó a soltarla tras haber sido solicitado que se detuviera en tres ocasiones”.
“Esta intimidación física se vio agravada por un comentario sexista y denigrante dirigido a la oficial: ‘No olvides que este es un juego de hombres'”, afirmó el sindicato, que consideró que la suspensión de dos partidos impuesta al entrenador involucrado es “drásticamente insuficiente”.
“Las mujeres mejoran este deporte en todos sus niveles. No deberían tener que soportar intimidaciones ni comentarios degradantes para demostrarlo”, remarcó la asociación.
A raíz de esta denuncia, varios medios estadounidenses identificaron a Higuaín como el entrenador en cuestión, y el Columbus Crew confirmó su salida del cargo. Issa Tall, mánager general de la franquicia, comentó: “Determinamos que es lo mejor para nuestro Club, los jugadores y el personal de apoyo relevar a Federico Higuaín de sus responsabilidades”. Higuaín, quien también jugó en Nueva Chicago y River entre otros clubes en Argentina, no cumplió con los estándares esperados de un líder en su puesto, según Tall.
De acuerdo con informaciones de The Athletic, en las conversaciones mantenidas esta semana, Higuaín se mostró “reacio a hacer autocrítica o asumir la responsabilidad de sus actos, y tampoco ofreció una disculpa pública”.










