La empresa analiza distintas alternativas para estructurar el financiamiento. Una de ellas contempla un esquema conocido como “A/B loan”, que permitiría combinar recursos de organismos multilaterales con fondos aportados por bancos e inversores privados. En esta alternativa participan en las conversaciones organismos vinculados al financiamiento del sector privado y la banca multilateral, mientras que un banco internacional actúa como asesor financiero.
Las negociaciones con los organismos multilaterales avanzaron más lentamente de lo previsto, por lo que la compañía también analiza la posibilidad de recurrir a un préstamo sindicado, que implicaría la participación de un grupo de bancos privados. La estructura definitiva todavía no está cerrada y las distintas opciones permanecen bajo análisis.
El esquema actualmente evaluado difiere de una propuesta presentada anteriormente para Fértil Pampa, la sociedad creada para desarrollar el proyecto. En marzo se había informado la evaluación de un préstamo sindicado de hasta US$1500 millones, que contemplaba una participación de hasta US$300 millones de financiamiento multilateral y otros US$1200 millones provenientes de recursos movilizados y préstamos paralelos.
Un mes más tarde, otro organismo multilateral informó que también analizaba participar del financiamiento, aunque en ese momento no se había precisado el monto. Actualmente, el objetivo de Pampa es conseguir hasta US$1600 millones y mantiene abiertas distintas alternativas para alcanzar esa cifra.
La compañía ya había anticipado que buscaría financiar aproximadamente el 60% de la inversión mediante deuda y aportar el 40% restante con capital propio. Sobre un proyecto valuado en US$2700 millones, el endeudamiento previsto rondaría los US$1620 millones, una cifra cercana al máximo que se busca obtener actualmente.
El plan contempla estructurar el financiamiento bajo un esquema de recursos limitados para Pampa, mientras continúa el proceso de análisis del proyecto y la negociación de las condiciones de la operación. El objetivo es alcanzar el cierre financiero durante el último trimestre del año.
La planta Fértil Pampa estará ubicada en Ingeniero White, dentro del polo industrial de Bahía Blanca, y tendrá una capacidad de producción de 2,1 millones de toneladas anuales de urea granulada. El inicio de operaciones está previsto para fines de 2029 y, de concretarse, se convertiría en la mayor planta de urea de América Latina.
El proyecto representa además el ingreso de Pampa Energía al negocio de los fertilizantes y apunta a aprovechar el crecimiento de la producción de gas de Vaca Muerta para transformarlo en un producto de mayor valor agregado. La estrategia de la compañía es utilizar la mayor disponibilidad de gas para abastecer el mercado interno y generar excedentes destinados a la exportación.
Pampa estima que la planta podría generar alrededor de US$1000 millones anuales a partir de la sustitución de importaciones y las exportaciones. Brasil aparece como el principal mercado externo potencial, debido a que importa entre siete y ocho millones de toneladas de urea por año.
La obra ocupará unas 80 hectáreas e incluirá una planta de amoníaco, dos líneas de producción de urea granulada, silos para almacenamiento e infraestructura para el despacho de la producción tanto por camión como por vía marítima. También está prevista la construcción de una planta de desalinización y nueva infraestructura portuaria.
La ejecución estará a cargo de empresas especializadas en construcción e ingeniería industrial, con tecnología provista por compañías internacionales del sector. Durante la etapa de construcción se estima la generación de más de 3500 empleos directos, mientras que el complejo requeriría alrededor de 300 puestos permanentes una vez que entre en funcionamiento.
La inversión ya cuenta con la aprobación para ingresar al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). En este contexto, la definición de la estructura y el cierre del financiamiento aparecen como los próximos pasos centrales para avanzar con un proyecto que representa la mayor inversión prevista por Pampa Energía.










