Luego de diez meses sin verse, el mandatario y la funcionaria del organismo internacional se reunirán en un contexto más favorable para el Gobierno, a las 14 horas. Su encuentro anterior fue en septiembre de 2025, durante negociaciones sobre el rescate financiero de Estados Unidos previo a las elecciones legislativas. Sin embargo, este nuevo diálogo no carecerá de temas a discutir.
Aunque el ministro de Economía, Luis Caputo, asegura que la relación con el FMI es óptima, la situación actual ha generado un cambio en las preocupaciones del organismo sobre el avance del programa económico del Gobierno. Mientras que las metas de acumulación de reservas parecen no ser un problema en este momento, la atención se centra en un tema crucial para la gestión económica: el superávit fiscal.
Hasta hace poco, la acumulación de reservas del Banco Central de la República Argentina (BCRA) era la prioridad en la agenda, lo que llevó a solicitar múltiples dispensas. Durante 2026, la entidad liderada por Santiago Bausili adquirió más de USD 13.000 millones, logrando cumplir con el objetivo de acumulación de la primera mitad del año. A pesar de que persiste el desafío de alcanzar un incremento neto de USD 8.000 millones para diciembre, ahora la atención se desplaza hacia la cuestión fiscal.
En junio, surgieron inquietudes tras registrar el Sector Público Nacional (SPN) un déficit primario de $696.843 millones y un déficit financiero de $1.024.891 millones, siendo el pago neto de intereses de $328.049 millones. Caputo atribuyó esta situación a la disminución de ingresos, derivada de la postergación del pago del Impuesto a las Ganancias y a la estacionalidad de los aguinaldos.
Hasta mayo, el superávit primario acumulado se encontraba en 0,7% del Producto Bruto Interno (PBI), pero el resultado de junio lo redujo a 0,6%, incumpliendo así el objetivo del primer semestre. Ahora, el objetivo para diciembre es alcanzar un superávit de 1,4% del PBI. El propio Caputo reconoció que el margen para recortes del gasto público se ha vuelto limitado: “Para eso tenés que recaudar más porque seguir generando superávit vía ajuste ya es muy difícil. Estamos en un nivel de gasto de 15 puntos del Producto Bruto Interno. Para dar una idea, es el nivel de gasto que había en los 90 y es 10 puntos menos de lo que fue el pico hace ocho años”, comentó el ministro en el programa economía de quincho.
Con este nuevo contexto y la presencia de Georgieva en el país, se planteará qué iniciativas propone o planea presentar el Gobierno ante el FMI para asegurar el superávit fiscal. En el informe del staff, el Fondo destacó que para lograr un superávit primario de aproximadamente 1,5% del PBI en 2026, será esencial mantener una política fiscal rigurosa y constante.
El FMI identificó como desafíos la reducción de impuestos sobre exportaciones agrícolas y el impacto de las aprobaciones de gasto por el Congreso a finales de 2025, que representan un 0,35% del PBI, además de las nuevas medidas fiscales de la ley laboral que equivalen a un 0,15% del PBI.
El organismo reveló que las autoridades argentinas se comprometieron a reducir subsidios a la energía, optimizar las transferencias sociales y racionalizar el gasto tanto corriente como de capital. Entre estas acciones se encuentra la postergación de la reforma laboral, lo que generaría un ahorro de 0,15% del PBI; el fortalecimiento de impuestos especiales, que sumaría un 0,10% del PBI; y la mejora en la focalización de subsidios al transporte, añadiendo otro 0,10% del PBI.
El Gobierno pospuso hasta el 1° de noviembre la implementación del Fondo de Asistencia Laboral (FAL) debido al impacto fiscal que esto representaría. Se espera que para ese entonces la recaudación mejore y se pueda llevar a cabo. Sin embargo, hay inquietud entre los miembros del Gobierno, ya que si bien se podría prorrogar por un tiempo adicional de hasta seis meses, posteriormente se necesitaría sancionar una nueva ley en el Congreso.
La agenda de Georgieva incluye también reuniones con miembros del gabinete económico y visitas a sectores clave para el futuro macroeconómico del país, como el sector energético. Según se ha informado, el martes 28, Georgieva se dirigirá al yacimiento Loma Campana en Neuquén, donde será recibida por el presidente de YPF.
El seguimiento de los compromisos fiscales y el control sobre la evolución de las reservas internacionales se presentan como los dos ejes principales de la discusión. Si bien el BCRA logró cumplir con la meta de acumulación del primer semestre, la presión para cumplir con el objetivo de fin de año persiste. El equipo técnico del FMI no solo monitorea las compras netas de dólares, sino también la calidad y sostenibilidad de las reservas acumuladas.
La reunión entre Milei y Georgieva significará un nuevo capítulo en la relación bilateral, en un contexto lleno de desafíos fiscales, exigentes metas de reservas y un panorama internacional en constante cambio. El Gobierno argentino busca consolidar la estabilidad macroeconómica y contar con el respaldo del FMI como base para atraer inversión y fomentar el crecimiento en los años venideros.










