No obstante, dado que la medida se implementó hacia el final del año, la mayor parte de los vehículos llegaron entre diciembre y enero. Esto provocó que se acumularan con el cupo completo de 2026, que también se definió antes de culminar 2025. Como consecuencia, este año ingresarán casi 80.000 autos bajo esta condición arancelaria.
En 2025, el volumen total de ventas de autos 0 km alcanzó las 410.057 unidades, incluyendo autos particulares y SUV, que se encuentran dentro de la categoría del cupo. Con este panorama, el impacto esperado de 50.000 vehículos significaba más del 8% del mercado; sin embargo, dado que no se vendieron más de 20.000 en el año anterior, el remanente se trasladó al cupo de 2026.
Al sumar los patentamientos de un año y medio, que llegan a 607.576 unidades nuevas y considerando que alrededor de 75.000 de estos vehículos pertenecen a los cupos 2025 y 2026, la participación de este programa gubernamental se sitúa actualmente en cerca del 12%.
Aunque aún no hay información oficial, se anticipa que el cupo 2027 podría habilitarse hacia finales de agosto o principios de septiembre. Sin embargo, se deberán evaluar varios aspectos, incluyendo el precio tope de USD 16.000 FOB en puerto de salida, que actualmente limita la participación de diversas marcas que no cumplen con este límite.
“Para empezar estuvo bien, porque llegó un gran parque de autos con una tecnología de propulsión de la que había muy poca oferta. Hoy está lleno de híbridos y eso es bueno. Pero con dos años de experiencia, también queda claro que ese precio de USD 16.000 beneficia casi exclusivamente a las marcas chinas o a autos producidos en China por otros fabricantes, lo que no deja de ser un poco injusto para el resto. Hoy es más un cupo para autos chinos que un cupo abierto solo por ese límite de precio”, comentó un representante de una automotriz que no participa del cupo.
Se han llevado a cabo discusiones informales para evaluar la posibilidad de eliminar el precio tope, aunque esto podría dar lugar a que el cupo se utilice exclusivamente para vehículos de mayor precio, lo cual iría en contra de la finalidad original del programa que busca fomentar la competencia y reducir costos.
“Si suben a USD 30.000 FOB, podría entrar Tesla”, afirmaron desde una importadora, en referencia al reciente aterrizaje de la marca de Elon Musk en Uruguay, que podría replicar su anuncio en Argentina próximamente. “No estaría mal, porque los autos del cupo, incluso con USD 16.000 FOB, no lograron disminuir el costo de los vehículos argentinos de acceso, que continúan siendo caros para los consumidores masivos”, sostuvieron.
Es pertinente considerar también algunos aumentos de precios que han ocurrido en los vehículos incluidos en el cupo. Aunque no se han reportado denuncias sobre estos incrementos, “porque no sabemos qué precios habían acordado con el Gobierno para vender sus vehículos en el mercado”, aclaró una terminal. Es una de las condiciones de adjudicación declarar el precio de embarque y el precio dólares de venta en el mercado argentino.
“Es probable que alguna marca que haya ajustado sus precios lo haya hecho porque estaba por debajo del límite máximo. Si bien debes comprometerte a un precio máximo, si decides vender debajo de ese valor, no hay reglamentación que lo impida. Esto también podría haber sucedido con vehículos que ingresaron fuera del cupo, dado que algunas empresas se quedaron sin stock y tuvieron que realizar importaciones adicionales”, explicaron desde una terminal.
Recientemente, Martín Zuppi, presidente de Stellantis Argentina, fue consultado sobre el tema y, en función del precio de introducción de los nuevos Leapmotor B10 y C10, expresó que no deseaba inmiscuirse “en la casa de otro, pero este precio que mostramos es el que tenemos declarado con el Gobierno”, aseguró.










