Antes de la discusión sobre la reforma del régimen de Zona Fría, cuya aprobación ha generado dudas entre algunos legisladores, el oficialismo logró hacer avanzar esta ley, impulsada por el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger.
La iniciativa tiene como objetivo simplificar el marco legal, eliminar normas acumuladas a lo largo de los años y reducir lo que el Gobierno define como exceso de intervención estatal. Entre las leyes a derogar se encuentra la que permite las emisiones de televisión a color, que ya no se considera relevante en la actualidad.
Otra norma en la mira, que Sturzenegger califica como “ridícula”, es la que estipula el uso de la microfilmación para archivar documentos gubernamentales, así como aquella que otorga un premio en efectivo a quienes descubran minas de carbón.
El proyecto también plantea la derogación de la ley que establece el “carnet de mochilero”, el cual es supuestamente obligatorio para los viajeros que hacen auto-stop. Sturzenegger argumenta que, aunque “parece inofensivo”, esta normativa buscaba sancionar a quienes transitan libremente por el país.
El Gobierno también está revisando la Ley N° 19.787, sancionada en 1972 durante el régimen de Alejandro Lanusse, que declara de interés nacional la difusión de la “música argentina”.
Uno de los respaldos más notables de la Ley Hojarasca fue el libertario “Bertie” Benegas Lynch, quien, durante su intervención, afirmó que la derogación de estas leyes “pone en evidencia el penoso paradigma de lo que es ser un legislador. El paradigma predominante en la mayoría de los cuerpos legislativos del país es que creen que estamos para guiar, controlar, auditar, monitorear, para intervenir y, por supuesto, esta no se la pierden nunca, para gravar cada paso del ciudadano, haciéndole la vida absolutamente imposible”.
Benegas Lynch abogó fervientemente por la Ley Hojarasca.
El presidente de la comisión de Presupuesto y Hacienda, por su parte, comentó: “Las regulaciones, las leyes, las normas son para proteger la vida, la libertad y la propiedad. El derecho no es para cualquier cosa”, y cuestionó que la calidad legislativa se mida simplemente por la cantidad de leyes.
Asimismo, el oficialista Santiago Santurio destacó: “Ese modelo de Estado presente, asfixiante, lo único que hizo es asfixiar a los argentinos. Había un burócrata que se creía un mesías, que se tenía que meter a dirigir la vida de los argentinos. Lo único que estaban pidiendo era que los dejen de asfixiar”.
Añadió: “Esta normativa y esta ley van ese camino, como todas las normas que nosotros presentamos, porque nosotros tenemos un modelo de país claro.”









