De todas maneras, alrededor de 20.000 de estas unidades que se envían a México son importadas desde Tailandia, que se posiciona como el líder mundial en la producción de pickups. Allí, Toyota cuenta con dos instalaciones que juntos alcanzan una producción anual cercana a las 350.000 camionetas.
“Tenemos capacidad para 185.000 vehículos al año, y aproximadamente el 20% de esta cifra corresponde a Toyota SW4. Nuestro récord de producción ocurrió en 2023, con 181.000 unidades; el año anterior no lo superamos por 300 unidades debido a una pausa de casi tres semanas en invierno para implementar la nueva cabina de pintura”, indicó Sebastián Bónica, director de la planta, durante una visita a las instalaciones.
La planta de Zárate es la única en el sector automotriz argentino que opera las 24 horas, dividida en tres turnos con horarios estrictamente regulados. El primer turno inicia a las 6 a.m., el segundo a las 14:39 y el tercero a las 23:13. Además, se trabaja entre uno y dos sábados al mes, abarcando un turno diario para compensar días no laborables por feriados y otras circunstancias.
“Buscamos que el personal trabaje únicamente un sábado al mes, rotando las asignaciones. Cuando hay un fin de semana largo, no se trabaja para que todos puedan disfrutar de tres o cuatro días de descanso”, añadió Bónica.
La pausa para el cambio de turno es de apenas 5 minutos. Para optimizar la eficiencia, se han establecido pasarelas elevadas en toda la planta que permiten un movimiento fluido del personal; mientras unos operarios ingresan, otros pueden salir sin causar congestión.
Fuera de la planta, la terminal de buses de Toyota impone un estándar comparable al de una ciudad. Aproximadamente 6.000 empleados se trasladan a diario gracias a los buses que la empresa contrata. Cerca del 60% reside en Zárate y sus alrededores, mientras que otros provienen del norte del Gran Buenos Aires y unos 300 hacen el trayecto desde Gualeguaychú, Entre Ríos.
“En la industria automotriz, el tiempo mínimo para la producción de un vehículo suele ser de alrededor de 65 segundos. El año pasado, nuestra producción era de 90 segundos y desde enero hemos reducido a 89 segundos. Aunque parece un cambio mínimo, significa 2.000 camionetas adicionales al año”, comentó Bónica.
La diferencia entre los 89 segundos y los 65 ideales puede parecer abismal. Sin embargo, existen razones concretas detrás de esta variación, que también explican el enfoque gradual de mejorar la producción.
“Las limitaciones son físicas. Para alcanzar un ritmo de producción de un auto cada 65 segundos, se requiere que tus instalaciones… ”








