Además, un análisis del Consejo Agroindustrial Argentino (CAA) indica que en marzo los embarques del grano experimentaron un aumento del 50,4% en comparación con el mismo mes de 2025, logrando exportaciones por US$ 989,9 millones gracias a la entrada de la nueva cosecha al circuito comercial.
Este aumento se sustenta en una considerable mejora de la oferta. Según el último informe de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca, la superficie sembrada creció cerca de un 7%, alcanzando las 11,2 millones de hectáreas, especialmente en Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe.
Sin embargo, la cosecha avanza con ciertas demoras. Las parcelas sembradas de manera anticipada presentan un 32% de avance, mientras que las sembradas más tarde aún se encuentran en etapas críticas. Las lluvias frecuentes están dificultando la recolección y priorizando la cosecha de soja en los momentos con condiciones climáticas más favorables.
El rendimiento promedio a nivel nacional se sitúa en 71 quintales por hectárea, lo que eleva la producción total a 67,6 millones de toneladas, un incremento del 30% en comparación con la campaña anterior, según los datos oficiales.
Este volumen, sumado a un stock inicial de 3,7 millones de toneladas, permite proyectar que las exportaciones agrícolas alcanzarán los 44 millones de toneladas en el ciclo comercial actual. De lo producido, se estima que 18 millones de toneladas se destinarán al consumo animal y 3,3 millones a la industria, mientras que el stock final se aproximaría a los 6 millones de toneladas.
En la actualidad, Argentina, según lo indicado por Gustavo Idígoras, presidente de la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina y del Centro de Exportadores de Cereales (CEC), cuenta con 111 mercados de exportación para el maíz, lo que posiciona a este cereal como el producto con mayor diversificación comercial del país.
El sudeste asiático lidera la demanda, con Vietnam como principal comprador, seguido de otros países de la región. A su vez, el norte de África muestra signos de recuperación, mientras que América del Sur se mantiene como mercado convencional.
En este contexto, uno de los hitos más destacados de esta campaña ha sido la apertura del mercado chino. Tras más de siete años de negociaciones, Argentina logró concretar el primer embarque de maíz hacia el gigante asiático, que corresponde a un envío de 34.000 toneladas gestionado por COFCO. Idígoras resaltó el esfuerzo técnico realizado junto al Senasa para cumplir con las exigencias fitosanitarias de China, reconocido como el mercado con los controles de frontera más estrictos del mundo.








