Con la emisión de la Comunicación “A” 8426, la autoridad monetaria ha permitido que los accionistas o miembros de una Unión Transitoria de Empresas (UTE) puedan liquidar dólares destinados a proyectos bajo este régimen, lo que facilita la operatividad de las grandes inversiones.
Anteriormente, el ingreso de fondos debía realizarse de manera estrictamente directa. La nueva disposición autoriza a los Vehículos de Proyecto Único (VPU) a aceptar como ingresos propios las divisas que hayan sido liquidadas en el mercado de cambios por sus socios o accionistas.
Las condiciones para la validez del ingreso están claramente definidas. La normativa incluye una cláusula de retroactividad, permitiendo que fondos liquidadores previos a esta medida cuenten a favor del VPU, siempre y cuando sean transferidos a su cuenta en los siguientes 5 días hábiles, o se demuestre su uso en el proyecto, debidamente registrado contablemente.
Además, la flexibilización también se aplica a la importación de bienes de capital. En el caso de que un socio obtenga financiamiento externo para la adquisición de maquinaria destinada al VPU, dicha operación podrá registrarse dentro del RIGI, facilitando el equipamiento de nuevas instalaciones.
El BCRA asegura que para la repatriación de aportes o la devolución de capital, se aplicarán las mismas normativas que si los fondos hubieran sido recibidos directamente. Para obtener acceso al mercado de cambios con este propósito, la transacción debe ser validada en el sistema online del banco central.
Las liquidaciones de deudas financieras registradas dentro de este nuevo esquema podrán ser utilizadas para el pago de importaciones de bienes y servicios. En tales casos, el requisito de simultaneidad se considerará cumplido si el VPU accede al mercado de cambios dentro de los 3 días hábiles tras la recepción de los fondos.
Con estas medidas, el Gobierno busca asegurar que el flujo de dólares hacia los grandes proyectos no se vea obstaculizado por complicaciones operativas, garantizando que los inversores puedan repatriar capital o saldar deudas en condiciones equiparables a las de un ingreso directo de dinero.








