A través de una publicación en la red social X, encabezada por la frase “DESMONTANDO OPERETAS”, el mandatario criticó a los periodistas que, según expresó, repiten “como loros una frase sin sentido”. En ese mensaje, planteó una pregunta sobre la posibilidad de subsistir durante diez días sin comer ni beber, como argumento para cuestionar los reclamos por la insuficiencia de ingresos.
Sin embargo, llegar a fin de mes no implica únicamente contar con dinero para alimentarse. Los gastos de vivienda, servicios, transporte y deudas también forman parte del presupuesto familiar. La necesidad de reducir las compras, resignar consumos o postergar pagos refleja las dificultades para cubrir esas obligaciones.
Los indicadores salariales muestran un deterioro del poder adquisitivo. El salario mínimo perdió un 40% de su valor real y se ubicó en $391.200. En el sector privado, los ingresos registraron una caída real del 3,2%, mientras que en el sector público la reducción alcanzó el 28,9%. Por su parte, la jubilación mínima también perdió un 28,9% de su poder de compra.
Las restricciones también se reflejan en los hábitos alimentarios. El consumo de carne vacuna descendió hasta los 47,5 kilos por habitante, señalado como un mínimo histórico, mientras que el consumo de lácteos cayó un 25%. A estos indicadores se suma la reducción de las ventas en supermercados, que evidencia una menor capacidad de compra de los hogares.
La asistencia alimentaria ofrece otra señal de la situación social. Margarita Barrientos, referente del comedor Los Piletones, indicó que la cantidad de personas que concurren al lugar pasó de 500 a 3.000. La posibilidad de acceder a una comida mediante la asistencia social no implica que los ingresos familiares sean suficientes, sino que puede reflejar la necesidad de recurrir a ese tipo de ayuda.
Milei también respondió a los cuestionamientos sobre el financiamiento de los gastos cotidianos mediante tarjetas de crédito. El Presidente instó a observar “qué ocurre al mes siguiente” y calificó como una “opereta” las críticas relacionadas con el aumento de la mora.
No obstante, de un total de 20,1 millones de deudores, 5,9 millones presentan atrasos en sus pagos. Aunque el crédito permite afrontar gastos inmediatos, también compromete ingresos futuros y puede agravar las dificultades para cubrir las obligaciones mensuales.
La discusión sobre si alcanza el dinero para llegar a fin de mes excede, así, la posibilidad de mantener una alimentación básica. También involucra la capacidad de sostener los gastos esenciales, conservar el nivel de consumo y cumplir con los compromisos financieros sin acumular deudas.










