Según la última edición del informe FocusEconomics Consensus Forecast LatinFocus, la economía argentina crecería un 2,3% en 2026, cuatro décimas menos que lo estimado el mes anterior. Para 2027, el consenso de los especialistas prevé una expansión del 2,8%.
El ajuste responde a los resultados recientes de la actividad económica, marcados por un debilitamiento del consumo privado y público durante el segundo trimestre y una reducción de las importaciones de bienes y servicios. Aunque la inversión fija y las exportaciones mostraron mejoras, los analistas advierten que la debilidad de la demanda interna continúa limitando el crecimiento.
Las proyecciones coinciden con las revisiones de organismos internacionales. El Fondo Monetario Internacional (FMI) redujo su previsión de crecimiento para Argentina al 2%, frente al 3,5% que proyectaba al comienzo del año. El Banco Mundial, por su parte, estima una expansión del 2,1%, por debajo del 4% previsto en enero.
El Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central también refleja un escenario más moderado: las entidades consultadas calculan que el Producto Bruto Interno (PBI) crecerá entre un 1,2% y un 1,5% durante 2026.
En cuanto a los precios, LatinFocus elevó su pronóstico de inflación anual al 32,4%, cuatro décimas por encima de la estimación anterior. Para 2027, proyecta una variación del 23,1%.
El informe destaca que la inflación mensual fue del 1,7% en agosto y anticipa que la suba de precios mantendrá una trayectoria descendente durante los próximos trimestres, impulsada por una política fiscal restrictiva. Sin embargo, advierte que una depreciación del peso más rápida de lo previsto podría generar nuevas presiones inflacionarias.
Las previsiones cambiarias también muestran diferencias entre los especialistas. LatinFocus estima que el dólar mayorista cerrará 2026 en $1.641,50 y llegará a $1.968,60 durante 2027. Al momento del relevamiento, la cotización mencionada era de $1.526, con un incremento acumulado del 4,7% en el año.
Claudio Caprarulo, director de Analytica, señaló que la estimación de su consultora es más moderada y ubica el crecimiento de 2026 por debajo del 1,5%. Según explicó, las exportaciones son el único componente de la demanda que mantiene una evolución positiva, mientras que la falta de recuperación del consumo privado y de la inversión limita las posibilidades de expansión.
Fernando Baer, economista de Quantum, coincidió en que la debilidad del consumo y la inversión explica la desaceleración de la actividad durante los últimos trimestres, especialmente en el tercero. Aunque las exportaciones muestran un crecimiento significativo, consideró que su impulso no alcanza para dinamizar al conjunto de la economía.
En relación con el dólar, Baer estimó que el tipo de cambio mayorista podría superar los $1.600 hacia fines de año, debido a una mayor demanda estacional y a una posible aceleración de la dolarización antes de las elecciones.
Sebastián Menescaldi, director asociado de EcoGo, también redujo sus proyecciones de crecimiento. El economista sostuvo que la recuperación del segundo trimestre y la evolución de la actividad en agosto y septiembre fueron inferiores a lo esperado, lo que podría afectar el desempeño económico durante el resto del año.
Menescaldi señaló que el estancamiento reflejado por el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) de agosto llevó a revisar las estimaciones. Además, advirtió que una nueva caída trimestral confirmaría un escenario de recesión técnica. Para el cierre de diciembre, EcoGo calcula que el dólar mayorista podría ubicarse en torno a los $1.595, en un contexto en el que el Gobierno buscaría contener la cotización para preservar la estabilidad cambiaria.
Por su parte, Lorenzo Sigaut Gravina, director de Análisis Macroeconómico de Equilibra, consideró que el dólar podría superar los $1.600 hacia fines de año. También advirtió que la proximidad de las elecciones podría generar presiones adicionales sobre el mercado cambiario.
Las últimas revisiones reflejan un escenario en el que las exportaciones sostienen parte de la actividad, pero la debilidad del consumo y la inversión limita la recuperación general. La evolución de la demanda interna, la inflación y el tipo de cambio será determinante para el desempeño de la economía argentina durante los próximos meses.










