El costo argentino es 12 veces superior al chileno y genera cuestionamientos en la industria aerocomercial por su impacto sobre la competitividad, la conectividad y el desarrollo turístico. En el ranking regional de impuestos aplicados a vuelos internacionales de ida y vuelta, el país descendió al quinto puesto y quedó por encima de México, Jamaica, República Dominicana y Ecuador.
Entre los cambios recientes, las tarifas de navegación aérea registraron un aumento del 18% en 2025 y otro del 15% en abril de 2026. Las subas se instrumentaron mediante la Resolución 265/2026 de la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC), que modificó el esquema tarifario vigente desde 2024 y elevó la Tasa de Protección al Vuelo en Ruta y la Tasa de Apoyo al Aterrizaje que percibe la Empresa Argentina de Navegación Aérea (EANA).
Desde el sector aerocomercial advirtieron que la diferencia de costos resta competitividad al país, especialmente frente al transporte terrestre, que continúa siendo una alternativa elegida por una parte importante de la población, como ocurre también en Brasil y Colombia. Por eso, plantean que mejorar la conectividad y estimular el turismo requiere revisar los costos que afrontan las compañías aéreas, en lugar de incrementar la carga que recae sobre la actividad.
Los aumentos también generaron cuestionamientos por la forma en que fueron implementados. Entidades internacionales y cámaras que representan a las aerolíneas objetaron que no se las hubiera consultado previamente, pese a que, según señalaron, existían compromisos para incorporar sus opiniones en decisiones de este tipo. El planteo se vincula con los estándares de la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI), que promueven la consulta y la transparencia en materia de tasas aeronáuticas.
Entre los reclamos del sector figuran una mayor claridad sobre la composición de los costos y una comunicación anticipada de los cambios tarifarios. Las compañías consideran que estas condiciones son importantes porque los gastos operativos terminan repercutiendo también en los pasajeros.
En paralelo, la relación entre las aerolíneas y las autoridades nacionales habría mostrado una mejora durante los últimos cuatro meses. En ese marco, la Secretaría de Transporte propuso conformar una mesa de trabajo con participación de la ANAC, EANA, representantes de la industria y las compañías que operan en el país.
El espacio tendrá plazo hasta el 1 de diciembre para presentar recomendaciones técnicas. Según lo previsto, esas propuestas no implican necesariamente una modificación de las tarifas que están vigentes.
La discusión se desarrolla mientras el Gobierno de Javier Milei impulsa una mayor liberalización del mercado aerocomercial. Desde la industria reconocen avances en esa dirección, aunque sostienen que los costos de navegación siguen siendo un factor que limita el potencial del país.
En ese sentido, el titular de una de las principales aerolíneas de la región y presidente del comité ejecutivo de una entidad latinoamericana del sector consideró que la Argentina podría ocupar el segundo lugar entre los mercados aéreos de Sudamérica, detrás de Brasil, pero que todavía está lejos de alcanzar ese nivel de desarrollo.










