El equipo técnico estará encabezado por Joyce Wong, jefa de misión del FMI para la Argentina, y mantendrá reuniones con los equipos del Ministerio de Economía. El titular de esa cartera, Luis Caputo, no participará de los encuentros iniciales debido a que se encuentra en Nueva York junto al presidente Javier Milei para asistir a las actividades de la Organización de las Naciones Unidas.
La evaluación tendrá como objetivo determinar el grado de cumplimiento de las metas previstas en el acuerdo. Una vez finalizada la instancia técnica en Buenos Aires, el resultado deberá ser elevado al Directorio Ejecutivo del organismo para su consideración.
El eventual desembolso se produciría mientras Argentina afronta nuevos vencimientos con el FMI. El 25 de septiembre está previsto un pago de US$803 millones. A ese compromiso se suman otros por US$840 millones a comienzos de noviembre y US$344 millones durante diciembre.
Uno de los puntos que serán revisados corresponde a la acumulación de divisas. Para 2026 se estableció una meta anual de compras por US$10.000 millones, mientras que el Banco Central (BCRA) ya adquirió más de US$14.200 millones, superando ese objetivo en más de US$4.200 millones.
También se analizará la meta de acumulación neta de reservas, fijada en US$8.000 millones para este año. Las estimaciones mencionadas ubican al BCRA por encima de ese objetivo, con una acumulación aproximada de US$9.000 millones.
La situación fiscal presenta un escenario diferente. El acuerdo establece para 2026 un objetivo de superávit primario equivalente al 1,4% del Producto Interno Bruto (PBI). Durante el primer semestre, el resultado alcanzó el 0,6% del PBI, frente a una meta semestral del 0,7%.
Entre los factores señalados para explicar esa diferencia aparecen la postergación de la presentación de las declaraciones del impuesto a las Ganancias correspondientes a personas humanas, una menor recaudación asociada a la reducción de determinados tributos y el nivel de actividad económica.
En las revisiones anteriores, el Gobierno asumió una serie de compromisos destinados a sostener el resultado fiscal. Entre ellos se incluyó el aplazamiento de la implementación del Fondo de Asistencia Laboral (FAL) hasta el 1 de noviembre, medidas para incrementar la recaudación mediante impuestos específicos y una mayor focalización de los subsidios al transporte.
La revisión también se produce después de las pautas planteadas a fines de julio por la directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva, durante su visita a la Argentina. En esa oportunidad, destacó la necesidad de aprovechar el crecimiento de sectores como la minería, el petróleo y el gas y extender ese dinamismo hacia actividades como la construcción, la logística y los servicios.
Además, Georgieva planteó la necesidad de reducir obstáculos vinculados con la infraestructura, disminuir costos, facilitar el acceso al crédito y fortalecer el mercado de capitales.
Con la revisión técnica iniciada, el cumplimiento de las metas cambiarias, de reservas y fiscales quedará bajo análisis del organismo. El resultado de esta etapa será determinante para que el Directorio Ejecutivo evalúe la habilitación del próximo desembolso de aproximadamente US$900 millones.










