Los 35 aeropuertos que integran la red operada por Aeropuertos Argentina movilizaron durante el año 40,7 millones de pasajeros, procesaron 207.000 toneladas de carga aérea y registraron 449.000 movimientos operativos.
Del total del Producto Bruto Aeroportuario, US$ 583 millones, equivalentes al 24%, correspondieron a servicios aeronáuticos, mientras que los US$ 1.820 millones restantes, el 76%, estuvieron vinculados con actividades no aeronáuticas.
La empresa concesionaria aportó US$ 773 millones, el 32% del PBA total. Su actividad comprende servicios aeronáuticos, gestión de terminales de carga internacional, alquiler de espacios comerciales y servicios de estacionamiento, entre otras prestaciones.
El impacto sobre el empleo también fue significativo. Las actividades desarrolladas en la red concesionada generaron 50.939 puestos de trabajo directos, correspondientes a áreas como operación aérea, atención de pasajeros, servicios comerciales y organismos públicos presentes en las terminales. De ese total, 2.807 empleos correspondieron a Aeropuertos Argentina.
Al incorporar los efectos indirectos, inducidos y catalíticos, vinculados con la cadena de proveedores, el consumo de los trabajadores y el impacto de la conectividad sobre otras actividades económicas, el número total de puestos relacionados con el sistema ascendió a 236.759.
El análisis divide este impacto en cuatro categorías. El efecto directo está asociado con la operación de los aeropuertos; el indirecto, con la cadena de suministros; el inducido, con el gasto generado por los trabajadores; y el catalítico, con los efectos que produce la conectividad aérea sobre el turismo, el comercio exterior y la productividad.
Ezeiza y Aeroparque concentraron la mayor parte de la actividad económica de la red. Ambos aeropuertos, considerados hubs, reunieron US$ 2.181 millones, equivalentes al 91% del PBA, y movilizaron 26,3 millones de pasajeros. El impacto promedio alcanzó los US$ 83 por pasajero y los US$ 11.010 por movimiento operativo.
Los aeropuertos regionales, entre ellos los de Córdoba, Mendoza, Salta, Bariloche e Iguazú, generaron US$ 174 millones, el 7% del PBA, con 10,4 millones de pasajeros. En este segmento, el impacto promedio fue de US$ 17 por pasajero.
Por su parte, las terminales de alcance local aportaron US$ 23 millones, equivalentes al 1% del Producto Bruto Aeroportuario, y movilizaron 4,1 millones de pasajeros. El impacto promedio en este grupo fue de US$ 6 por pasajero.
Dentro de los servicios aeronáuticos, el uso de aeroestación concentró el 69% del impacto. Le siguieron los servicios de migración y aduana, con 11%; seguridad operacional, con 9%; aterrizaje, con 5%; seguridad de la aviación y estacionamiento operativo, con 2% cada uno, mientras que otros servicios representaron el 2% restante.
En los servicios no aeronáuticos, las prestaciones destinadas a las aeronaves representaron el 51%, incluyendo asistencia en tierra y combustible. Las tiendas libres de impuestos aportaron el 15%, la carga aérea el 8%, el retail y la gastronomía otro 8%, los servicios a terceros el 6%, y estacionamiento y movilidad el 5%. Otras actividades explicaron el 7%.
El impacto de la actividad aeroportuaria también se extendió al turismo receptivo, que durante 2024 generó US$ 2.821 millones. El análisis considera además el efecto de la conectividad aérea sobre la productividad y la inserción internacional del país.
Al sumar el Producto Bruto Aeroportuario y el impacto económico asociado al turismo receptivo, el estudio estima un impacto de US$ 5.224 millones durante 2024.
La red está integrada por 35 terminales distribuidas en 22 provincias y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y concentra el 90% del tráfico aéreo nacional e internacional.










