En el ámbito del fútbol suelen mencionarse las segundas oportunidades. Este jueves, Sebastián Villa evidenció esta premisa al volver a enfundarse la camiseta de Boca en La Bombonera durante el encuentro frente a O’Higgins por la Copa Sudamericana, después de casi tres años. Aunque el colombiano ansiaba un debut más destacado en casa, su desempeño no fue el esperado, ya que tuvo escasa participación en la ofensiva del equipo. Sin embargo, a pesar de la controversia que rodeó su fichaje por 6,5 millones de dólares desde Independiente Rivadavia, vivió un reencuentro cordial con los seguidores. Antes del inicio del partido, surgían interrogantes sobre cómo lo recibirían los hinchas y si podría replicar el rendimiento que mostró en su anterior club. Su primera acción en el juego generó rápidamente expectativa entre los aficionados. A los tres minutos, tras recibir el balón en la banda izquierda, La Bombonera se vibró. Villa, ágil como siempre, desbordó a Felipe Faúndez y envió un centro bajo que fue interceptado con seguridad por el arquero chileno Omar Carabalí. Sin embargo, el jugador nacido en Antioquia no logró mantener el volumen ofensivo durante los 90 minutos, tocando la pelota en 57 ocasiones. Esto puso de manifiesto una realidad que lo desafía: necesitará adaptarse velozmente a un equipo que tiene una dinámica diferente, donde no dispondrá de los amplios espacios que solía encontrar en el conjunto mendocino. Una de sus mejores chances se presentó a los cinco minutos del segundo tiempo, cuando Leandro Paredes, quien tuvo una destacada actuación en el mediocampo, le envió un pase preciso. Villa tuvo la oportunidad de disparar, pero un defensor chileno se le anticipó y la jugada se esfumó. Tras la entrada de Alan Velasco por Leonel Flores a los 25 minutos del complemento, el director técnico Vasco Arruabarrena decidió ubicar a Villa en la banda derecha del ataque. Sin embargo, este cambio no logró reanimar su juego y, en cambio, lo desubicó aún más. Finalmente, Villa fue sustituido cerca del cierre del encuentro por Kevin Zenón. A pesar de su actuación discreta, la salida del campo dio lugar a un gesto de reconocimiento por parte de los hinchas, quienes lo despidieron con una ovación. Así, La Bombonera le renovó su confianza en su retorno al club.










