Entre las normativas suprimidas, destacan varias de la década de 1990. Por ejemplo, la resolución 878/1992 que exigía la Autorización Fitosanitaria de Importación (Afidi); la resolución 99/1994, que prohibía el ingreso de bananas en la región del NOA provenientes de países con ciertas plagas cuarentenarias; y la resolución 648/1994, que establecía requisitos fitosanitarios para la importación de maquinaria agrícola usada, utilizando un procedimiento de autorización previa que fue reemplazado por métodos de evaluación y control más modernos.
También se eliminó la resolución 715/1994, que requería normas fitosanitarias específicas para la importación de papa semilla, con la exigencia de presentar Certificados Fitosanitarios Internacionales en base a plagas identificadas, actualmente reguladas por procedimientos fitosanitarios actualizados. Asimismo, quedó sin efecto la resolución 405/1998, que imponía el uso del Cuaderno Fitosanitario a los productores de manzana y pera de ciertas regiones, y la resolución 561/1999, que brindaba un marco legal nacional a la Resolución GMC N° 14/95 sobre los residuos de plaguicidas en productos agropecuarios “in natura”, cuyos estándares han sido mejorados mediante nueva normativa tanto nacional como del Mercosur.
Finalmente, se derogó la resolución 823/2006, que extendía a Formosa y Misiones las exigencias fitosanitarias para el tránsito de frutos de banano, así como la 262/2013, que restringía la prohibición de la resolución 99/94 a las provincias de Salta y Jujuy.
Según se establece en los fundamentos de esta medida, “el análisis efectuado sobre el conjunto de las normas mencionadas permitió verificar que estas respondieron a necesidades regulatorias, sanitarias y administrativas propias del contexto existente al momento de su dictado”.
“Desde entonces, el régimen fitosanitario nacional ha experimentado una profunda evolución normativa, técnica e institucional, incorporando procedimientos basados en el análisis de riesgo fitosanitario, estándares internacionales, sistemas de certificación, herramientas informáticas y mecanismos de trazabilidad y fiscalización que optimizaron la gestión de las importaciones y exportaciones de artículos reglamentados”, añadieron desde Agricultura.
En este contexto, se concluyó que “dicha evolución normativa determinó que varias de las resoluciones mencionadas hayan cumplido íntegramente el objetivo para el cual fueron establecidas, mientras que otras regulan situaciones transitorias o específicas que han perdido relevancia o cuya regulación fue posteriormente ajustada mediante nuevos instrumentos normativos.”










