El proceso, que inicialmente parecía casi inalcanzable, fue el resultado de una labor meticulosa por parte de la cadena productiva nacional, así como de sus conexiones agrícolas y diplomáticas, que trabajaron incansablemente hasta que finalmente se concretó. La primera compañía en aprovechar esta oportunidad fue “Ovoprot International SA”, ubicada en Pilar, Buenos Aires, que se ha especializado en la industrialización de huevos durante más de 25 años.
“Hemos estado más de 20 años tratando de llegar a este punto de arancel cero”, afirmó Santiago Perea, directivo de la empresa y secretario de la Cámara Argentina de Productores e Industrializadores Avícolas (Capia), desde donde impulsaron esfuerzos significativos para lograr este objetivo. “Fue un trabajo enorme. Hicimos infinidad de viajes con autoridades, embajadores y clientes importadores de Europa para tratar de conseguir una reducción en los aranceles”, añadió. Su firma logró completar el total del cupo de exportación.
La historia de la empresa se remonta a más de dos décadas, cuando el sector estaba lejos de los estándares actuales. Perea subrayó que el cambio más significativo ocurrió tanto en tecnología como en sanidad. La maquinaria utilizada hoy en la planta es de importación y la compañía ha tenido que adaptarse continuamente a la evolución internacional para no quedar fuera de los mercados más exigentes. “Si no avanzás tecnológicamente a la misma velocidad que lo demanda el mundo, te caés del mercado”, destacó. Europa y Japón son los destinos más exigentes, donde los protocolos sanitarios requieren cumplir con certificaciones internacionales como la FSSC 22.000. “Si no, no le vendés nada a nadie, y eso implica un estándar productivo muy elevado”, precisó. En Argentina, únicamente tres empresas exportan este producto a Europa.
En la actualidad, la planta procesa entre 1,5 y 2 millones de huevos diariamente. La empresa no cuenta con producción primaria ni granjas de gallinas. “Somos solo industria”, aclaró Perea. Su modelo de negocio se basa en adquirir huevos de productores asociados y transformarlos industrialmente. En este proceso, los huevos son cascarados, filtrados, enfriados y pasteurizados. Luego, pueden ser comercializados en forma líquida o pasar al área de deshidratado, donde grandes secadores evaporan el agua y dejan el material sólido convertido en huevo en polvo.
“Se ponen secadores que evaporan el agua y queda la parte sólida que cae por gravedad, se envasa y listo”, describió. Aproximadamente el 99% de las exportaciones de la compañía se realizan en forma de huevo en polvo, un producto que, aunque quizás no sea reconocido por el consumidor promedio, es esencial en la vida cotidiana de millones. Este huevo industrializado se usa en mayonesas, pastas, postres y alimentos procesados elaborados por grandes marcas como Arcor, Nestlé, Unilever y Molinos Río de la Plata.
“Todo lo que tenga huevo y sea un alimento elaborado utiliza huevo líquido o en polvo”, agregó Perea. La empresa exporta cerca del 50% de su producción, mientras que el resto va al mercado interno. Sus principales destinos incluyen América Latina, Europa y Asia, destacándose Japón.
El objetivo a largo plazo fue Europa bajo condiciones competitivas, iniciando una negociación prolongada y compleja. Durante años, uno de los principales obstáculos fue político y burocrático. “Lo más desafiante ha sido cómo manejábamos nuestro bloque, cómo nos presentábamos. Siempre que tratamos de hacerlo, nos decían: ‘Es Mercosur, no pueden venir solos’. La burocracia ha sido nuestro mayor desafío en más de 20 años que hemos tratado de acceder al acuerdo Unión Europea-Mercosur”, recordó. La cámara empresarial colaboró con embajadores argentinos en Bruselas y funcionarios nacionales, aunque el proceso había sido lento. “La burocracia y el lobby interno de la comunidad eran muy altos. El lobby ha sido enorme para que se demorara el acuerdo entre Mercosur y Unión Europea”, resaltó.
La reciente habilitación posicionó a Argentina como el único país de la región que pudo aprovechar el cupo europeo para huevo industrializado. “La Argentina tiene una ventaja significativa en nuestro sector con respecto a nuestros vecinos y socios comerciales”, afirmó.
Este desarrollo también ha suscitado un debate sobre el agregado de valor en origen. Para Perea, el huevo industrializado es un claro ejemplo de la transformación de proteína vegetal en proteína animal de alto valor agregado. “Un camión de huevo en polvo equivale casi a 13 camiones de cereal. Somos proteína vegetal transformada en proteína animal concentrada”, analizó.
La comparación señala el modelo exportador argentino. “Somos el único país del planeta que exporta el grano como tal en la magnitud que lo hacemos nosotros”, argumentó. Según describió, la mayor limitación para convertir proteína vegetal en proteína animal es el maíz; sin embargo, Argentina exporta alrededor del 70% del cereal sin procesar, mientras que países como Estados Unidos realizan exactamente lo opuesto: procesan el 80% y exportan solo el 20% como grano.
“El potencial para actividades como pollo, cerdo, leche en polvo, feedlot y carne es enorme”, aseguró, insinuando que el acuerdo con Europa representa una oportunidad estratégica para ampliar inversiones y generación de empleo. Perea sostiene que el acceso al mercado sin aranceles hace que el producto argentino sea mucho más competitivo, lo que permite una expansión significativa de la actividad. “Podemos crecer mucho en producción, contratar más gente, abrir nuevas fábricas o nuevas plantas elaboradoras”, expresó. Actualmente, Ovoprot cuenta con 100 empleados en su planta de Pilar.
No obstante, el desafío persiste en cumplir con estándares internacionales cada vez más rigurosos. Europa mantiene barreras arancelarias y requisitos ambientales estrictos. Para Perea, esta presión ya forma parte del ADN de la compañía. “Hace décadas que exportamos a Europa. La excelencia productiva ya es algo natural para nosotros”, concluyó.
De aquí en adelante, la empresa busca consolidar nuevos mercados, incluyendo destinos asiáticos como Corea del Sur y algunos países en África.









