Esta iniciativa, liderada por Eduardo Vischi, jefe de la bancada radical en la Cámara alta, busca reformar la Ley 26.571 y redefinir el significado de la sigla: PASO pasaría a interpretarse como Primarias Abiertas, Simultáneas y Optativas. Esto significa que se conservaría el formato abierto y simultáneo, pero dejaría de ser obligatorio, lo que modificaría el régimen establecido desde su creación.
El texto fue elaborado a título personal, según explicaron desde el bloque. Esto se debe a que otros senadores radicales, como Carolina Losada, creen que las PASO no deberían ser eliminadas.
Esta propuesta llega tras la presentación del proyecto de reforma política por parte del gobierno de Javier Milei, que incluye la supresión total de las PASO. Funcionarios de la Casa Rosada han argumentado que el sistema ha perdido su utilidad, obligando al Estado a financiar internas partidarias y generando costes operativos que son desproporcionados a sus resultados.
La nueva iniciativa busca ofrecer una alternativa: no defiende el esquema actual sin cambios, pero tampoco apoya su eliminación total. Su objetivo es preservar las primarias para organizar candidaturas en situaciones de competencia real, al mismo tiempo que se eliminan obligaciones que, según sus impulsores, han desvirtuado el propósito original del sistema.
En los argumentos del proyecto, Vischi señala que “la obligatoriedad del voto en instancias donde no existe oferta competitiva interna desnaturaliza el sentido original de las primarias como herramienta de democratización partidaria”. De este modo, el primer cambio clave es que el voto en las primarias ya no sería obligatorio: los ciudadanos tendrían la opción de participar solo si así lo eligen, sin enfrentarse a sanciones ni tener que justificar su ausencia, a diferencia de lo que ocurre en las elecciones generales.
El senador correntino sostiene que la participación ciudadana en una elección interna no debería requerir el mismo nivel de obligación jurídica que una elección general. Así, con este nuevo diseño, las primarias se presentarían como un derecho y no como una carga universal.
Los interesados en participar tendrían que inscribirse previamente, hasta 60 días antes de la elección. Con un padrón voluntario confirmado, el Estado organizaría solamente la estructura necesaria: cantidad de mesas, autoridades electorales, centros de votación y logística proporcional al número de inscritos.
Este proyecto busca abordar uno de los principales cuestionamientos al sistema actual: realizar una elección nacional completa, con todos los costos involucrados, incluso en aquellos distritos donde no hay competencia real.








