La relación se percibe incluso mientras los pasajeros aguardan sus valijas en las cintas del aeropuerto de Guarulhos, el principal de la ciudad. Las pantallas muestran anuncios que anticipan lo que se vivirá este fin de semana, a 2000 kilómetros de Buenos Aires. Una bandera verdeamarela en primer plano es la primera imagen que atrae la atención; el breve aviso termina con una mujer rubia que lleva puesta la camiseta de Ferrari.
Pero en los últimos dos años, los colores que suelen dominar las tribunas son otros: celeste y blanco. Los argentinos aprovechan la carrera más cercana para alentar a un piloto nacional en la máxima categoría, que ya tiene asegurada su continuidad al menos por un año más. “Habrá muchos argentinos acompañando a los fanáticos brasileños en las tribunas para apoyarnos, y quiero asegurarme de que podamos ofrecerles una buena carrera”, anticipó Franco Colapinto, que llega después de una sólida actuación en México. La sanción de la FIA, sin embargo, le quitó el octavo puesto y lo hizo caer al 15° lugar.
“Fue una lástima irnos de Ciudad de México sin puntos después de una carrera muy disputada. Fue una jornada intensa; lo positivo es que logramos ejecutarla muy bien, mostramos un buen ritmo y competimos entre los diez primeros, que es lo que debemos seguir haciendo este fin de semana en San Pablo”, reconoció el piloto bonaerense.
El Autódromo José Carlos Pace recibió a la Fórmula 1 por primera vez en 1973 y es uno de los escenarios favoritos tanto de los pilotos como de los aficionados. Su trazado, inspirado en el célebre óvalo de Indianápolis, fue remodelado para el regreso de la categoría en 1990, durante una etapa en la que Ayrton Senna se convirtió en una de sus grandes figuras. La historia y el atractivo del circuito, no obstante, conviven con una exigencia técnica que lo transforma en un desafío singular.
La pista se recorre en sentido antihorario, una particularidad que exige un trabajo distinto de los músculos del cuello de los pilotos, habituados a circuitos que giran, en su mayoría, hacia la derecha. Interlagos también se encuentra a unos 800 metros sobre el nivel del mar. Aunque está muy por debajo de los 2.240 metros de Ciudad de México, la altura influye en la carga aerodinámica y en la refrigeración de los autos.
El circuito tiene 4.309 metros y reúne sectores muy diferentes. El primero requiere buen agarre aerodinámico y tiene uno de sus momentos decisivos en la frenada de la S de Senna. En el segundo se combinan una frenada fuerte en una curva con contraperalte y varias curvas rápidas. El tramo final, en cambio, pone a prueba sobre todo al motor: incluye desniveles y cambios de inclinación, y conduce a una parte que se transita prácticamente sin frenar hasta la última curva, peraltada, que desemboca en la recta principal.
En ese sector, Pierre Gasly consiguió uno de los adelantamientos más recordados de los últimos años. En 2019 superó a Lewis Hamilton y obtuvo su primer podio en la Fórmula 1, dos años después de su debut. El francés volvió a festejar en Interlagos en 2024, cuando terminó tercero en el histórico doble podio de Alpine.
“Las últimas carreras no han sido fáciles para nosotros como equipo, pero este circuito ha demostrado una y otra vez que cualquier cosa puede pasar. Es una pista emblemática y, al ser una vuelta tan corta, los márgenes son realmente estrechos”, señaló Gasly. Durante la primera práctica libre, el francés le cederá su auto al italiano Gabriele Mini, tal como lo hizo su compañero en México.
Colapinto también considera que el trazado brasileño “brinda oportunidades” y que Alpine tendrá que aprovecharlas. “Siempre es fantástico correr en Sudamérica, y en Interlagos en particular, ya que es uno de los mejores circuitos de la temporada. Queremos trasladar el ritmo de carrera que mostramos en Ciudad de México a este fin de semana y cerrar esta serie de tres Grandes Premios consecutivos con un buen resultado”, afirmó el piloto, que obtuvo sus últimos puntos en el Gran Premio de Madrid, hace casi dos meses.
Durante las próximas horas, la bandera verdeamarela seguirá presente en las calles y en los anuncios de San Pablo. Pero cuando el viernes se pongan en marcha los motores en Interlagos, el celeste y blanco volverá a ganar espacio. Miles de argentinos ya comenzaron a viajar para alentar a Colapinto en una carrera que sienten como propia. Al mismo tiempo, siguen atentos a los avances en el Autódromo de Buenos Aires y esperan que algún día la Fórmula 1 vuelva a disputar una fecha en el país.
Viernes
12.30: primera práctica libre
16.00: segunda práctica libre
Sábado
11.30: tercera práctica libre
15.00: clasificación
Domingo
14.00: carrera










