El instrumento comenzó a operar en junio y busca aprovechar la diferencia entre la evolución de los activos financieros, los salarios medidos en dólares y los precios de la economía frente al valor del metro cuadrado en la Ciudad de Buenos Aires. La estrategia consiste en adquirir propiedades por debajo de su costo de reposición, generar ingresos mediante alquileres y distribuirlos entre los inversores cada tres meses.
El fondo fue impulsado por el desarrollador inmobiliario Beltrán Briones y por Ignacio Abuchdid, fundador y presidente de Grupo IEB. Durante una presentación realizada en Buenos Aires, explicaron que las cuotapartes pueden comprarse con montos desde $1.000 y venderse en el mercado secundario. De esta manera, los participantes pueden recuperar una parte de su inversión sin tener que desprenderse de un inmueble entero.
La propuesta combina dos fuentes potenciales de rendimiento: los ingresos por alquileres y la eventual valorización de las propiedades. Según las estimaciones de sus impulsores, el objetivo es alcanzar rentas anuales de entre el 6% y el 8% en dólares, aunque el resultado futuro dependerá de las condiciones del mercado inmobiliario.
El esquema también busca reducir las barreras de entrada al sector, ya que permite diversificar las inversiones y evitar los costos asociados a la compra directa de una vivienda, una oficina u otro inmueble. Como ejemplo, sus promotores señalaron que un inversor puede vender una parte de sus cuotapartes para obtener liquidez, en lugar de tener que vender una propiedad completa para disponer de una suma determinada.
Entre las operaciones realizadas por el fondo se encuentra la compra de un inmueble ubicado en la esquina de Esmeralda y Paraguay, en el barrio porteño de Retiro, por un valor aproximado de US$1.700 por metro cuadrado. La propiedad tendría una renta estimada del 8,3% anual. También se informó la adquisición de un edificio en Recoleta, con un rendimiento del 8,6%, y de una oficina de categoría AAA en Parque Patricios, con una renta anual del 10% en dólares.
De acuerdo con los responsables del instrumento, las propiedades se seleccionan buscando precios inferiores a los costos de reposición, con el objetivo de aprovechar las oportunidades que presenta el mercado actual. A su vez, sostienen que el valor del metro cuadrado en Buenos Aires quedó rezagado frente a otros activos y variables económicas durante los últimos años.
El modelo toma como referencia los REIT que funcionan desde hace décadas en Estados Unidos y otros mercados internacionales. La intención es trasladar esa modalidad al mercado argentino y ofrecer una alternativa que combine inversión inmobiliaria, ingresos por alquileres y la posibilidad de negociar participaciones con mayor flexibilidad.
Tras reunir US$45 millones en su primera emisión, los impulsores prevén comunicar nuevas adquisiciones y avanzar con otra salida al mercado entre fines de este año y principios de 2027. El objetivo es ampliar el patrimonio del fondo y consolidar su presencia dentro del mercado de capitales argentino.










