El joven piloto neozelandés, de 24 años, lideró el evento Garage Sessions with Liam Lawson and Friends, que tuvo lugar antes del Gran Premio de Estados Unidos. En el escenario, estuvo junto a su hermano Marcus Lawson y músicos con los que compartió su niñez. Entre los artistas destacados también se encontraban los intérpretes de música country Drake Milligan, Alison Nichols, Jonathon Capeci, Scoot Teasley y Jess Farren.
Lawson, miembro del equipo Racing Bulls, se presentó ante un público que incluía a su compañero de equipo Arvid Lindblad e Isack Hadjar, con quien colaboró anteriormente. Antes de comenzar la actuación, el piloto expresó su nerviosismo por actuar fuera de la pista. “Estamos bastante estresados por esto, para ser sinceros, pero vamos a intentar disfrutarlo”, comentó el piloto.
Este recital marcó una ruptura en la rutina habitual de Lawson. Normalmente, los días previos a una carrera se dedican a encuentros técnicos, compromisos con patrocinadores y ensayos en el circuito. En esta ocasión, el neozelandés dejó de lado la preparación del Gran Premio y tomó una guitarra acústica para tocar frente a los aficionados de la Fórmula 1.
La pasión de Liam Lawson por la guitarra se remonta a su infancia, comenzando a tocar a los seis años, coincidiendo con sus inicios en el karting. Su padre, Jared Lawson, ha integrado diversas bandas a lo largo de su vida e incentivó a Liam y a Marcus a aprender a tocar desde pequeños.
En una conversación previa al recital, Lawson compartió que la música ha formado parte de su vida desde la infancia. “La música ha estado en mi vida y en la de mi familia desde que era muy, muy joven, porque mi padre toca en una banda y ha tocado música toda su vida”, mencionó.
El piloto recordó que creció tocando con su hermano y estudió guitarra durante siete años, logrando un nivel que superó al de Marcus en ciertos momentos, aunque más tarde interrumpió su formación para enfocarse en el automovilismo, mientras que su hermano continuó su camino musical. “Ahora mi hermano es mucho mejor que yo. Es muy, muy bueno”, admitió Lawson.
El ingreso de Lawson a la Fórmula 1 no afectó su relación con la música. Hizo su debut en el Gran Premio de los Países Bajos de 2023, cuando reemplazó al lesionado Daniel Ricciardo en Scuderia AlphaTauri. En esos años, volvió a acercarse a la guitarra, aunque sin intenciones de una carrera musical.
“Disfrutaba tocar música con los amigos con los que crecí. Solíamos hacerlo de muy chicos con mi hermano y con mi padre cuando estaba en casa”, recordó. En otra declaración anterior al concierto, añadió que la música le ayuda a despejar la mente durante la temporada.
El gusto musical de Lawson también se vio influenciado por su padre, quien lo introdujo al rock de los años 80 en su niñez, aunque en tiempos recientes se ha sentido más atraído por la música country debido a su simplicidad para tocar. “La música country es más reciente porque es muy fácil de tocar. Muchas canciones tienen cuatro o cinco acordes y son muy simples”, explicó.
Para la presentación, utilizó una guitarra Taylor GS Mini, un instrumento que inspiró una edición especial vinculada a su debut en Garage Sessions. Esta guitarra se presentó en un diseño que incluía colores rosa y blanco, con el número 30 en el golpeador y su logo característico grabado en la tapa de ajuste.
Lawson no presentó composiciones originales en el recital. A pesar de haber escrito canciones durante su adolescencia y contar con un video en el que interpreta una obra cuando tenía 11 años, explicó que no tiene intenciones de volver a ese proceso creativo. El repertorio estuvo compuesto por versiones de diversas canciones.
“No puedo prometer que las voces vayan a ser buenas, pero la guitarra debería sonar bien”, bromeó antes de comenzar. “Son todas versiones. Cuando agarro una guitarra, quiero disfrutar de tocar lo que quiero tocar. No sentí deseos de escribir música”, añadió.
Una de las comparaciones más interesantes que realizó Lawson fue entre su experiencia en el automovilismo y su desempeño en el escenario. Acostumbrado a la velocidad y la presión de las competiciones, negó que hubiera comparación y sostuvo que cantar ante una multitud le genera más ansiedad. Cuando se le preguntó qué le resultaba más intimidante, una carrera de Gran Premio o un recital, respondió sin dudar: “Tocar frente a una multitud”.
“También canto y no soy un artista, así que da miedo”, confesó. El recital en Texas representó su regreso al escenario tras más de diez años sin presentarse públicamente.










