El hallazgo de su cuerpo se realizó en horas de la tarde, y las primeras informaciones indican que la causa de su muerte podría ser “naturales”, derivadas de complicaciones de salud que lo afectaban desde hacía un tiempo.
Tras un proceso de investigación que se extendió por nueve años, relacionado con “la prostitución y captación de menores” en las divisiones inferiores de la institución de Avellaneda, en marzo de este año, el Tribunal N° 3 de Lomas de Zamora lo condenó a diez años de prisión en un juicio abreviado. No obstante, se conoció públicamente tres meses después, a principios de junio.
La justicia lo declaró culpable de la “promoción de la prostitución agravada por realizarse en una situación de vulnerabilidad y contar con víctimas menores de 18 años”. Sin embargo, en una decisión controvertida, se le concedió prisión domiciliaria y autorización para realizar salidas transitorias seis veces a la semana para trabajar en un maxikiosco en Sarandí.
El fallo, resultado de un acuerdo entre la defensa de Cohen Arazi y la fiscal Viviana Giorgi, estableció la “prohibición de desempeñarse laboralmente en establecimientos o entidades deportivas y/o educativas donde asistan y/o alberguen menores de edad”.
La investigación reveló que “al menos siete víctimas fueron abusadas por seis adultos que los contactaban y los llevaban a departamentos, donde les otorgaban entre 700 y 1.500 pesos a cambio de abusar sexualmente de ellos”.
Cohen Arazi era una figura conocida en el ámbito artístico de Buenos Aires. Se desempeñó como jefe de prensa de Ricardo Fort, relacionista público de varios boliches y llegó a tener un local gastronómico en Palermo. Se presentaba a sí mismo como productor, agente de prensa y manager, habiendo trabajado durante muchos años en Esperanto, una discoteca frecuentada por numerosos famosos.
Los abusos en Independiente fueron expuestos públicamente tras el testimonio de una víctima de la categoría 2001, quien se dirigió al coordinador de las Inferiores, Fernando Berón, para relatar lo que estaba sucediendo.
Como resultado de la difusión del caso y el consiguiente escándalo, el club presentó una denuncia en la Unidad Fiscal de Investigación 4 de Avellaneda, bajo la dirección de María Soledad Garibaldi, clasificándose como “abuso sexual y promoción y facilitación de la prostitución”.
Cohen Arazi fue el último de seis condenados, quienes enfrentan penas de entre diez y doce años, todos con beneficios a pesar de que las pericias confirmaron la veracidad de los desgarradores relatos de las víctimas.










