Durante el encuentro, los jefes comunales expusieron la situación de sus municipios y el vínculo que mantienen con los libertarios. Uno de los principales objetivos fue sostener un diálogo permanente y evitar que las diferencias internas dificulten la construcción de acuerdos políticos.
“Si está el PRO, tiene que estar todo el PRO, no solo algunos”, fue una de las premisas planteadas durante la reunión. La intención es que el partido mantenga una postura unificada en toda la provincia, independientemente de las particularidades de cada distrito o de la relación que sus dirigentes tengan con LLA.
Como parte de la organización, se acordó realizar encuentros por sección electoral. La primera reunión tendrá lugar la semana próxima y contará con la participación de legisladores provinciales y diputados nacionales del PRO por Buenos Aires.
A partir del 19 de octubre, el cronograma continuará con reuniones periódicas que incluirán a intendentes, concejales y referentes locales. Los encuentros se realizarán los lunes, salvo cuando coincidan con un feriado, en cuyo caso se trasladarán al martes.
La agenda estará centrada en coordinar las actividades territoriales, organizar recorridas y establecer pautas comunes para los contactos políticos. Ritondo, por su parte, será el encargado de informar los avances de las negociaciones con La Libertad Avanza a nivel nacional.
Uno de los principales desafíos es la diversidad de vínculos que el PRO mantiene con los libertarios en los distintos municipios. Mientras algunos intendentes tienen una relación cercana con LLA, en otros distritos existen tensiones y diferencias que complican la articulación política.
Esta situación generó preocupación dentro del partido y reforzó la intención de establecer reglas compartidas para toda la provincia. Un ejemplo fue la visita del presidente Javier Milei a Bahía Blanca, durante la cual no fue invitada la concejala Gisela Caputo, alineada con Ritondo.
Frente a estos episodios, desde el espacio remarcan que las iniciativas políticas deben contemplar a todos los sectores del partido. “Están en todo su derecho de recorrer la provincia, pero hay que hacerlo de forma coordinada”, fue otro de los planteos que surgieron en el marco de la reorganización.
La intención es preservar la identidad del PRO y negociar de manera conjunta, tanto con La Libertad Avanza como con la Unión Cívica Radical (UCR) y otras fuerzas políticas. “La crítica es que el PRO tiene que ser uno. Con Milei, con la UCR o con quien sea. Tenemos que posicionarnos y negociar en unidad”, sintetiza la postura que busca consolidarse dentro del espacio.
El reordenamiento se da mientras el PRO bonaerense intenta avanzar hacia un acuerdo electoral con LLA que facilite una alianza a nivel nacional. La coordinación territorial y la participación de los distintos sectores aparecen como factores centrales para evitar negociaciones aisladas y fortalecer la posición del partido de cara a 2027.










