El crecimiento de los créditos hipotecarios se enmarca en una transformación de la distribución del financiamiento del banco. En marzo de 2024, el 70% de los activos destinados a ese fin estaba orientado al sector público, mientras que el 30% correspondía al crédito general. Actualmente, la relación se invirtió: el financiamiento al sector privado representa el 60%, frente al 40% destinado al sector público.
En ese proceso, el BNA amplió en $6,3 billones su financiamiento al sector privado, una cifra equivalente al 36,8% del incremento registrado por todo el sistema financiero. A su vez, la cartera de créditos de la entidad creció un 39,2%, frente al 15% contabilizado por el resto del sistema.
El banco cuenta con activos superiores a los $85 billones y un patrimonio que supera los $25 billones. Con más de 700 sucursales distribuidas en el país y canales digitales como BNA+, la institución busca ampliar el alcance de sus servicios financieros en todo el territorio nacional.
El avance del crédito también se refleja en el conjunto del sistema financiero argentino. Según los datos difundidos por la entidad, los préstamos pasaron de representar el 6% del Producto Interno Bruto (PIB) en marzo de 2024 al 12% en la actualidad, lo que implica que su participación se duplicó durante ese período.
En materia hipotecaria, el programa Más Hogares con BNA está orientado principalmente a la compra de la primera vivienda y busca atender la demanda en distintas regiones del país. Las propiedades comprendidas en esta línea se ubican, en términos generales, entre las 157.000 y las 200.000 unidades de valor adquisitivo (UVA), dentro de un segmento que alcanza inmuebles de hasta USD 250.000.
Los montos de los préstamos presentan variaciones según el mercado inmobiliario de cada zona, aunque la mayor parte de las operaciones se concentra entre los USD 100.000 y los USD 150.000. Las diferencias regionales inciden en las posibilidades de acceso: mientras algunas áreas del sur de Neuquén registran una demanda elevada, en localidades del norte los valores de las propiedades resultan más accesibles.
La meta inicial del banco era alcanzar las 40.000 hipotecas en un plazo de tres años. Sin embargo, el volumen de operaciones acumulado y el ritmo actual de colocación permiten proyectar que ese objetivo se cumplirá antes de finalizar el año.
Las condiciones de financiamiento también registraron modificaciones. Cuando se lanzó la línea, la tasa de interés se ubicaba en UVA más 4,5 puntos porcentuales, mientras que actualmente alcanza UVA más 6,70 puntos. La actualización acompañó el ajuste de precios, aunque la entidad sostuvo que los incrementos fueron moderados con el objetivo de mantener el nivel de colocaciones.
La gestión de los préstamos puede realizarse íntegramente por vía digital mediante el sitio Más Hogares con BNA. La plataforma reúne más de 20.000 propiedades y trabaja con más de 15.000 inmobiliarias a través de convenios con colegios de martilleros.
El acceso a la línea también está disponible para monotributistas, quienes deben acreditar al menos un año de permanencia en la misma categoría del régimen y cumplir con los requisitos de evaluación de ingresos y comportamiento financiero. En estos casos, el análisis crediticio presenta particularidades respecto del que se realiza a trabajadores en relación de dependencia, cuyos ingresos suelen ser más sencillos de verificar.
En cuanto a los plazos, la precalificación o el preacuerdo hipotecario puede completarse en aproximadamente diez minutos. Una vez que el cliente reserva la propiedad, la operación debería resolverse en un máximo de 60 días, siempre que no aparezcan inconvenientes vinculados con la documentación del inmueble. Las sucesiones pendientes, los planos y otros antecedentes registrales pueden demorar el trámite, aunque esas observaciones no afectan por sí mismas la aprobación del crédito.
El financiamiento a empresas constituye otro de los ejes de la actividad del BNA. La entidad desembolsó $18 billones en créditos y elevó su participación en el financiamiento empresarial del 12% registrado en marzo de 2024 al 20% actual.
La distribución de esos préstamos muestra una participación cercana al 30% para la industria, otro 30% para el sector agropecuario y un porcentaje similar para otras actividades económicas. La asistencia a las pequeñas y medianas empresas forma parte de los objetivos establecidos en la carta orgánica del banco.
Por otra parte, los préstamos en dólares ya representan más del 30% de la cartera crediticia y están dirigidos a exportadores y compañías que ofrecen bienes y servicios vinculados con esa cadena de valor.
El sector agropecuario también ocupa un lugar relevante dentro de la estrategia de financiamiento. En ese segmento, el banco desembolsó cerca de $1 billón en créditos destinados a la adquisición de maquinaria agrícola, en el marco de su participación en exposiciones vinculadas con la actividad.
En paralelo, la entidad informó que la morosidad comenzó a estabilizarse, tanto en su propia cartera como en el sistema financiero en general. Para atender los atrasos, cuenta con mecanismos de intervención temprana destinados a clientes que acumulan más de 30 días de demora en sus pagos, antes de que las deudas alcancen los 90 días. El objetivo es abordar las dificultades con anticipación para facilitar la regularización de las obligaciones.










