La presidenta del bloque de La Libertad Avanza, Patricia Bullrich, volverá a mantener conversaciones con las bancadas que integran el denominado grupo de los 44 para buscar acuerdos sobre distintos aspectos de la iniciativa. Entre los temas que forman parte de las conversaciones aparecen los requisitos para los partidos políticos, el régimen de Ficha Limpia y el financiamiento de las agrupaciones.
Sin embargo, para el Gobierno el punto central sigue siendo modificar el esquema de las PASO de cara a las elecciones nacionales de 2027. La intención oficial es evitar que las internas abiertas sean utilizadas para definir las candidaturas a presidente y legisladores nacionales, aunque todavía no logró reunir el respaldo parlamentario suficiente.
Bullrich había anticipado durante la última sesión que el tratamiento en la Comisión de Asuntos Constitucionales comenzaría alrededor del 9 de septiembre. La definición se produjo luego de que la senadora Edith Terenzi reclamara que el proyecto de Ficha Limpia fuera analizado por separado de la reforma electoral.
Posteriormente, la Mesa Política estableció que el debate se inicie el 15 de septiembre. Bullrich, de todos modos, busca adelantar las conversaciones con los distintos bloques que podrían acompañar al oficialismo para intentar alcanzar un acuerdo antes de que comience formalmente el tratamiento legislativo.
En paralelo, también existe la posibilidad de que el presidente de la Comisión de Asuntos Constitucionales, Agustín Coto, convoque a una reunión el miércoles 16 de septiembre. El objetivo sería comenzar a discutir el proyecto de reforma electoral y definir un cronograma de trabajo para su análisis.
La iniciativa enfrenta una dificultad central: para ser aprobada necesita mayorías agravadas. El proyecto requiere al menos 37 votos en el Senado y 129 en la Cámara de Diputados, números que actualmente el oficialismo no tiene garantizados.
Las negociaciones para alcanzar el respaldo necesario se desarrollan en dos frentes. Por un lado, el jefe de Gabinete, Diego Santilli, mantiene conversaciones con los gobernadores. Por otro, Bullrich encabeza las gestiones con los senadores de los distintos espacios.
Hasta el momento, los gobernadores de Catamarca, Raúl Jalil; Entre Ríos, Rogelio Frigerio; y Chaco, Leandro Zdero, manifestaron públicamente su respaldo a la eliminación de las PASO.
En cambio, todavía no definieron su posición los mandatarios de Salta, Gustavo Sáenz; Misiones, Hugo Passalacqua; Jujuy, Carlos Sadir; y Santa Cruz, Claudio Vidal. La cantidad de legisladores que responden directamente a estos gobernadores también es limitada. Frigerio no cuenta con senadores propios, mientras que Jalil y Zdero tienen uno cada uno. Sáenz y Passalacqua, en tanto, cuentan con dos senadores vinculados a sus respectivos espacios.
Con este escenario, y ante la falta de un acuerdo con el radicalismo y el PRO, La Libertad Avanza tiene dificultades para alcanzar los 37 votos requeridos. El oficialismo cuenta actualmente con 21 senadores, mientras que los gobernadores que podrían acompañar la iniciativa aportarían entre siete y nueve votos.
Ese número no alcanza para conseguir la mayoría necesaria, por lo que las conversaciones con el radicalismo aparecen como uno de los puntos decisivos para el futuro del proyecto. El bloque cuenta con diez senadores y, en su mayoría, sostiene la continuidad de las PASO, aunque algunos legisladores se muestran dispuestos a discutir modificaciones en torno a su obligatoriedad.
La posibilidad de eliminar definitivamente las primarias, sin embargo, continúa siendo rechazada por prácticamente todo el bloque radical. Esta postura constituye uno de los principales obstáculos para la estrategia del Gobierno en el Senado.
El rechazo a la eliminación de las PASO también es compartido, hasta el momento, por los tres senadores del PRO y por varios de los bloques provinciales. En consecuencia, el oficialismo deberá profundizar las negociaciones durante las próximas semanas si pretende conseguir los votos necesarios para avanzar con la reforma electoral.










