Rockhopper participa junto con la empresa israelí Navitas Petroleum del proyecto petrolero offshore Sea Lion, ubicado a unos 220 kilómetros al norte de las islas. La iniciativa avanzó durante los últimos meses pese a la disputa de soberanía entre Argentina y el Reino Unido.
Navitas actúa como operadora del proyecto y posee una participación del 65%, mientras que Rockhopper concentra el 35% restante. Ambas compañías adoptaron la decisión final de inversión por US$1.800 millones para desarrollar la primera etapa del emprendimiento, con el inicio de la producción previsto para el primer trimestre de 2028.
Durante su discurso, Milei cuestionó el avance del proyecto al considerar que se desarrolla sin autorización argentina y advirtió sobre los plazos previstos para el comienzo de la explotación petrolera offshore en la zona próxima a las Malvinas.
El Presidente sostuvo que la iniciativa tendría previsto comenzar la explotación de los recursos durante los próximos meses y alertó sobre el riesgo de que, si la Argentina no adopta medidas con rapidez, las empresas involucradas puedan avanzar sobre las reservas de petróleo ubicadas bajo el mar argentino.
El retroceso de Rockhopper en el mercado londinense se produjo en ese contexto, luego de que el Gobierno nacional anunciara nuevas medidas destinadas a endurecer las sanciones contra compañías extranjeras vinculadas con actividades hidrocarburíferas en las islas.










