El crudo Brent registró una suba del 1,7% y acumuló cuatro jornadas consecutivas de avances, hasta ubicarse en su mayor nivel de los últimos tres meses. El mercado sigue de cerca la evolución del conflicto ante el temor de que una mayor escalada militar afecte la oferta mundial de hidrocarburos.
Uno de los principales focos de atención es el estrecho de Ormuz, una vía estratégica para el transporte de petróleo y gas desde el Golfo. La incertidumbre sobre la continuidad de las exportaciones y el nivel de reservas de los principales países productores mantiene la presión sobre los precios.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió que su país está preparado para volver a atacar Irán en cualquier momento, luego de un reciente ataque contra instalaciones iraníes. En paralelo, el presidente de China, Xi Jinping, manifestó que Beijing está dispuesto a trabajar con los países de Medio Oriente para garantizar la seguridad de la navegación en la zona.
La evolución del conflicto también genera preocupación por su impacto sobre la inflación, especialmente en Europa. Una eventual restricción de la oferta energética podría aumentar los costos de los combustibles y del gas en un momento en que el Banco Central Europeo define su política de tasas de interés.
El mercado europeo del gas ya refleja parte de esa tensión. Los contratos a futuro alcanzaron esta semana su nivel más alto desde enero de 2023 y llegaron a subir hasta 6,2% el martes, mientras Europa se prepara para el otoño y busca asegurar el abastecimiento necesario para el invierno.
En la Argentina, la evolución del Brent adquiere relevancia por su impacto sobre el precio de los combustibles. Desde principios de abril, YPF aplica un sistema denominado “buffer de precios”, cuyo objetivo es amortiguar parcialmente las variaciones internacionales del petróleo sobre los valores locales.
El mecanismo fue establecido tomando como referencia un precio del Brent de US$95 por barril y también fue adoptado por otras petroleras que operan en el país. Bajo este esquema, el precio de la nafta súper se mantuvo en poco más de $2.000 desde abril, mientras que el gasoil se ubicó en torno a los $2.100.
La compañía había señalado que no trasladaría de manera inmediata las variaciones bruscas del petróleo internacional a los precios internos. El mecanismo contempla recuperar posteriormente los ingresos que hayan quedado diferidos mediante una cuenta compensadora, una vez finalizado el conflicto en Medio Oriente.
Con el Brent nuevamente por encima de los US$95, el comportamiento del mercado internacional vuelve a convertirse en un factor relevante para la evolución futura de los precios de los combustibles en la Argentina.










