Durante el encuentro, Morgan se negó a devolver el balón a Eden Hazard, quien había cruzado la línea de fondo. El joven se echó sobre el esférico, intentando ganar tiempo para que su equipo, Swansea, mantuviera su ventaja. La reacción del delantero belga fue rápida: le dio una patada al alcanzapelotas, lo que resultó en su expulsión directa del juego.
Este episodio tuvo repercusiones inmediatas dentro del terreno de juego. Con Hazard fuera del partido, el Chelsea no logró revertir el resultado y fue eliminado del torneo local. Fuera del campo, el adolescente pasó en pocas horas de ser un anónimo a una figura conocida a nivel nacional.
Las cámaras lo enfocaron, y su nombre se convirtió en tema central de conversación en los titulares deportivos del país durante varios días. El Swansea City incluso salió a defenderlo públicamente, mientras que la Federación Inglesa de Fútbol inició una investigación disciplinaria contra Hazard por el incidente. El belga recibió una suspensión de tres partidos.
En lugar de conformarse con esta breve notoriedad, Morgan aprovechó la atención para desarrollar un proyecto empresarial. En 2015, dos años después del incidente, fundó junto a su amigo Jackson Quinn la marca Au Vodka, una colección de bebidas espirituosas premium dirigida a un mercado aspiracional.
La empresa experimentó un crecimiento sostenido, logrando una valuación aproximada de 200 millones de euros (USD 233,30 millones). Con base en el Reino Unido, Au Vodka se estableció como una de las marcas de bebidas alcohólicas de más rápido crecimiento en Europa, caracterizada por sus envases dorados y una estrategia de distribución enfocada en consumidores jóvenes con alto poder adquisitivo.
Morgan desarrolló esta iniciativa mientras era todavía un veinteañero, siguiendo el ejemplo de su padre, un empresario destacado en el ámbito del fútbol inglés. En poco más de una década, la marca evolucionó de una startup sin reconocimiento a un jugador consolidado en el mercado, apoyándose en una fuerte presencia en redes sociales y colaboraciones con personalidades del entretenimiento y el deporte británico.
Recientemente, se divulgó que Morgan y Quinn están en la etapa final para cerrar un acuerdo de venta de Au Vodka a Sazerac Company, un destacado grupo estadounidense del sector de bebidas espirituosas. La operación podría valorarse en 580 millones de euros (USD 676,45 millones), casi el triple de la valuación anterior de la empresa.
El cierre del acuerdo se anticipa de manera inminente, marcando un hito tanto para los fundadores como para el sector de bebidas premium en el Reino Unido, donde transacciones de este tipo entre marcas locales y grandes grupos internacionales son poco comunes. Sazerac, presente en más de 100 países y dueña de marcas reconocidas como Buffalo Trace y Fireball, busca con esta adquisición fortalecer su posición en el segmento de vodkas de lujo en el mercado europeo. Si se concreta, la operación podría catapultar a Morgan al selecto grupo de los empresarios más jóvenes en realizar una venta de esta envergadura en la industria de bebidas del Reino Unido.










