El 29 de marzo, Ollie Bearman, del equipo Haas, tuvo un grave accidente en Suzuka mientras intentaba adelantar a Colapinto durante el Gran Premio de Japón. Desde Haas aseguraron que el piloto argentino no tuvo responsabilidad en el accidente, aunque eso no impidió que Bearman lo criticara, y que Colapinto recibiera ataques en redes sociales. En este contexto, Colapinto subrayó la necesidad de que los pilotos sean más cuidadosos con sus declaraciones para no provocar reacciones adversas: “Por mi parte, también nos culpo un poco a nosotros como pilotos, porque a veces hablamos en los medios de una manera en la que no pensamos en la fuerza que tienen nuestras palabras”.
El piloto continuó planteando que los deportistas deben fomentar un mayor entendimiento entre sus seguidores sobre el impacto que pueden tener sus palabras: “Creo que nunca lo han sentido en sus vidas porque nunca recibieron esos mensajes, o probablemente piensan que, de todos modos, nosotros nunca los leemos”.
Una parte de la prensa especializada absolvió a Colapinto de cualquier culpa respecto al choque de Bearman, y el jefe de Haas, Ayao Komatsu, aclaró que no hubo diferencia en la actuación del argentino durante la carrera: “No hizo nada diferente. En la vuelta anterior, su velocidad era exactamente la misma”. No obstante, Bearman reiteró que su actitud fue “inaceptable”, demandando mayor respeto hacia el otro: “Así que tenemos que resolver las cosas entre pilotos”.
Reflexionando sobre esto, Colapinto mencionó que el conflicto debió manejarse de manera privada: “Le envié un mensaje justo después de la carrera y nunca respondió. Nunca hablamos de ello después, pero luego dijo esto sobre mí. Son ese tipo de cosas las que podemos arreglar de otra manera, de una forma que sería mucho más fácil y sin hacerlo público”. Además, ya había expresado su insatisfacción con las declaraciones de Bearman: “No estoy contento con sus comentarios”.
Colapinto también hizo hincapié en la importancia de abordar la negatividad que genera la exposición mediática y cómo influye en la vida de las personas: “Así es la sociedad hoy en día. Y eso es algo sobre lo que, creo, nosotros como deportistas tenemos que hablar un poco más alto y poner un límite. Hemos llegado a la situación en la que la mayoría de deportistas están borrando sus redes sociales”.
Sostuvo que los ataques recibidos no le afectan, a menos que provengan de sus seres queridos: “Personalmente, como Franco Colapinto, esas cosas no me afectan tanto. Solo me veo afectado cuando gente de mi círculo, personas a las que realmente quiero y en las que creo plenamente, me dicen algo”.
Por otra parte, el piloto de 23 años aseguró que su experiencia en otras categorías no lo preparó completamente para la presión de la Fórmula 1: “En la F1 todo es mucho más político, y nadie te lo dice realmente. Nada puede prepararte realmente para convertirte en piloto de F1 y lidiar con todas las cosas con las que tienes que lidiar”.
Colapinto consideró que, a pesar de que el pilotaje es fundamental, en la F1 se debe gestionar una variedad de factores que afectan a los pilotos: “Quizá solo conduces el 10 por ciento del tiempo como piloto de F1, pero ya no se trata tanto de pilotar”.
Finalmente, destacó su avance en mantener un rendimiento constante: “La parte de rendir de forma constante Gran Premio tras Gran Premio es algo extremadamente difícil porque las emociones cambian, muchas cosas a tu alrededor cambian, y estar a tu máximo nivel semana tras semana es extremadamente desafiante”. Reconoció que ha mejorado en la gestión de su energía y en evitar llegar agotado a las carreras, lo que considera uno de sus mayores logros de este año.
El calendario del Gran Premio incluye:
– Práctica libre 1: 7.30 (Argentina) / 12.30 (Países Bajos) – Clasificación Sprint: 11.30 (Argentina) / 16.30 (Países Bajos) – Carrera Sprint: 7.00 (Argentina) / 12.00 (Países Bajos) – Clasificación: 11.00 (Argentina) / 16.00 (Países Bajos) – Carrera a 72 vueltas: 10.00 (Argentina) / 15.00 (Países Bajos)
La transmisión del evento estará a cargo de diferentes plataformas en América del Sur, Estados Unidos y España.










