La situación tras el pitido final acentuó la percepción de un ciclo problemático. Contrariamente a Sampaoli, quienes hablaron con los medios fueron los futbolistas designados por el club, Valentín Depietri y Santiago Fernández, quienes asumieron la responsabilidad de la derrota. En cambio, el entrenador optó por evitar cualquier contacto con la prensa y se retiró en silencio del estadio. No hubo pronunciamientos oficiales por parte de la dirigencia de Talleres sobre la situación del técnico.
El partido en Mendoza representó una nueva muestra de las dificultades que atraviesa el equipo. Sampaoli había implementado algunos cambios tácticos para este encuentro, incluyendo a Valentín Fascendini y Emiliano Chiavassa como novedades, relegando a Ronaldo Martínez y Valentín Dávila al banco, con la esperanza de una variante ofensiva con Depietri y Rick Lima Morais operando como falsos nueves. Sin embargo, el esquema no dio resultados. Apenas a los nueve minutos, Agustín Módica inauguró el marcador desde el punto penal tras una falta de Augusto Schott sobre Luciano Cingolani, episodio que provocó las protestas de Sampaoli hacia el cuarto árbitro, quien lo amonestó por su reacción. Diez minutos después, Módica amplió la ventaja con una definición al primer palo, poniendo el marcador 2-0.
Luego del descanso, Talleres mostró mayor intensidad y Depietri tuvo una oportunidad clara que fue interceptada por el arquero César Rigamonti. Sin embargo, durante su mejor momento, el equipo recibió un nuevo golpe: Cingolani, en un contraataque, anotó el 3-0 a los seis minutos del segundo tiempo. Ezequiel Unsain, el arquero visitante, evitó que la situación se agravara al detener un penal cobrado a Facundo Lencioni y asegurar el rebote. Aunque Santiago Fernández logró descontar a cinco minutos del final para establecer el 3-1 definitivo, el tanto llegó demasiado tarde para cambiar el rumbo del partido. Para colmo, Román Riquelme fue expulsado tras una discusión con Juan Franco, dejando a Talleres con diez jugadores.
El equipo cordobés ha acumulado cuatro derrotas en cinco partidos del Torneo Clausura 2026, logrando apenas tres puntos, lo que lo sitúa en el último lugar de la Zona A. Los números son preocupantes: diez goles en contra en cinco partidos y un solo triunfo en lo que va del torneo. En la fecha anterior, Talleres había sido derrotado 3-0 por Lanús en el estadio Mario Alberto Kempes de Córdoba, lo que resultó en una silbatina por parte de sus propios hinchas al finalizar el encuentro.
El próximo desafío de Talleres será el lunes 24 de agosto frente a Rosario Central en el Kempes, en una jornada que la dirigencia del club seguirá de cerca para evaluar el futuro de Sampaoli al mando del equipo.










