No obstante, el proceso culminó en una estafa considerable y un fallo judicial que ha marcado un precedente en Mar del Plata.
La saga se inició en septiembre de 2018, cuando la mujer de Mar del Plata halló el modelo que deseaba en un sitio web y estableció contacto con un supuesto vendedor de la agencia Next Car SRL, ubicada en la Ciudad de Buenos Aires.
Después de acordar los términos de la compra, le solicitaron una seña de $126.000 y el envío de un contrato firmado ante escribano. Posteriormente, completó el pago mediante una transferencia de $1.044.900 a la cuenta de la empresa, convencida de que recibiría el vehículo rápidamente.
Una vez cumplidos todos los requisitos y transferido el dinero, la agencia comenzó a poner excusas sobre la entrega. Aunque firmaron un compromiso que prometía la entrega en 30 días, luego redujeron el plazo a 10 días al aceptar un cambio de modelo. Sin embargo, la entrega nunca se concretó.
La mujer, que ya había vendido su automóvil anterior, se vio obligada a usar remises para desplazarse, lo que implicó gastos adicionales. Al investigar sobre la empresa, encontró múltiples denuncias por estafas y se percató de que Next Car SRL no era una concesionaria oficial ni estaba registrada adecuadamente.
Ante esta situación, Valeria emprendió acciones legales y solicitó el embargo de las cuentas de la agencia, pero los fondos ya estaban sujetos a otros embargos previos. Finalmente, la cuenta de la empresa fue cerrada, dejando su dinero fuera de alcance.
El Juzgado en lo Civil y Comercial N° 9 de Mar del Plata revisó el caso y concluyó que Next Car SRL actuó como intermediaria, simulando ser concesionaria y creando confusión en la consumidora.
El tribunal determinó que la empresa recibió el pago, pero no entregó el vehículo, lo que constituyó un incumplimiento contractual evidente.
Como resultado, se ordenó a la agencia indemnizar a la afectada con un monto actualizado equivalente al valor de un Peugeot 5008 versión GT AM25, que en el momento del fallo ascendía a $70.720.000, más intereses.
Asimismo, se le reconoció un daño moral de $5.000.000 debido al impacto psicológico sufrido, que incluyó estrés postraumático y pérdida de confianza.
El fallo menciona que “la actora padece recuerdos angustiosos recurrentes e involuntarios del evento traumático, reacciones disociativas (flashbacks) donde revive el suceso como si ocurriera de nuevo, malestar psicológico intenso ante recordatorios del trauma, reacciones fisiológicas (palpitaciones, sudoración) ante símbolos del trauma”.
Además, se impuso una multa por daño punitivo de $23.662.500, calculada conforme a parámetros legales, con el fin de desalentar prácticas fraudulentas en el ámbito automotor.
En el expediente, la demandante incluyó también a Peugeot Citroën Argentina S.A. y a la concesionaria oficial SVA SACIFI, argumentando una posible filtración de datos del chasis del vehículo. Sin embargo, el tribunal decidió que ninguna de estas entidades participó en la transacción ni estaba vinculada a Next Car SRL, por lo que desestimó la demanda en su contra.
El fallo dejó en claro que la responsabilidad de la estafa recae únicamente en Next Car SRL, que actuó como una intermediaria sin la debida autorización ni respaldo de la terminal automotriz o concesionarios oficiales. La sentencia fue firmada a principios de agosto por el juez Guillermo Abel Pocatino, quien subrayó la relevancia de verificar la legitimidad de las agencias y su documentación antes de realizar transferencias de dinero, especialmente en operaciones de alto valor.










