El resultado estuvo impulsado por el desempeño de junio, cuando el Índice de Producción Industrial Minero (IPI minero) mostró una suba del 11,4% interanual. En términos desestacionalizados, el indicador avanzó 1,7% frente a mayo, mientras que la tendencia-ciclo, que permite observar la evolución sin variaciones temporales, registró un incremento mensual del 0,8% y acumuló 24 meses consecutivos de crecimiento.
Dentro del sector, el comportamiento fue dispar según la actividad. La extracción de petróleo crudo aumentó 17,4% en los primeros seis meses del año, mientras que los minerales no metalíferos y rocas de aplicación crecieron 36% y los minerales metalíferos avanzaron 1,3%.
En sentido contrario, los servicios de apoyo para la extracción de petróleo y gas natural registraron una caída acumulada del 15,3%, mientras que la producción de gas natural tuvo una expansión más moderada, del 1,2%.
Entre los minerales no metalíferos, el principal impulso provino de la extracción de minerales destinados a la elaboración de productos químicos, grupo que incluye al litio y otros insumos. Esta actividad acumuló una expansión del 54% durante el primer semestre.
Dentro de ese segmento, el carbonato de litio mostró un fuerte crecimiento, con un aumento del 57,1% en el acumulado entre enero y junio. En términos físicos, durante junio se produjeron 11.987,1 toneladas, un 59,1% más que en el mismo mes de 2025. En el primer semestre, el incremento acumulado alcanzó el 49,4%.
Según el Indec, el avance del litio estuvo vinculado a un mayor uso de la capacidad instalada en proyectos existentes y al inicio de producción de nuevas operaciones.
El petróleo crudo también fue uno de los principales motores del crecimiento minero. La extracción acumuló una suba interanual del 17,4%, explicada principalmente por el desempeño del petróleo no convencional, que aumentó 35,2% durante el primer semestre debido al desarrollo de Vaca Muerta. En cambio, la producción convencional disminuyó 8,8%.
En el caso del gas natural, la producción no convencional creció 8,3% en el acumulado del año, mientras que la extracción convencional registró una baja del 10,9%.
Dentro de los minerales no metalíferos también se destacó la producción de sal, que tuvo un crecimiento del 102,6% en el semestre, impulsada principalmente por la extracción de salmuera, que aumentó 106,3%.
En los minerales metalíferos, la producción de plata y oro junto con sus concentrados creció 1,4% durante los primeros seis meses del año, mientras que el índice correspondiente al bullón dorado/doré avanzó 0,9%. En conjunto, la categoría cerró el semestre con una mejora del 1,3%.
El crecimiento de la actividad minera también se reflejó en las exportaciones. Entre enero y junio de 2026, las ventas externas del sector alcanzaron los USD 4.742 millones, el mayor valor registrado para un primer semestre y un aumento del 74,4% respecto del mismo período del año anterior, según datos de la Secretaría de Minería.
El litio fue uno de los principales impulsores del crecimiento exportador, con una suba del 185% interanual en el valor de sus ventas externas. Los minerales metalíferos aumentaron 58%, con incrementos del 51,2% en las exportaciones de oro y del 87,9% en las de plata.
Entre los destinos que más incrementaron sus compras se destacaron China, con una suba del 205%; Corea del Sur, con un aumento del 196%; Canadá, con 95%; y Estados Unidos, con 90%.
El IPI minero comenzó a elaborarse en enero de 2017 y utiliza como base el año 2016, cuando se realizó el último censo nacional de la actividad minera. El indicador contempla la evolución de la producción física y de las ventas a precios corrientes de más de 600 establecimientos mineros del país.
Con los datos de junio, el índice general alcanzó los 148,8 puntos, el valor más elevado de toda la serie disponible. El resultado estuvo explicado principalmente por el crecimiento del litio, el petróleo no convencional y la producción de sal.
Si bien el registro de junio representa el máximo desde el inicio de la medición, no permite afirmar que sea el mayor nivel histórico de producción minera del país, debido a la falta de información comparable de períodos anteriores.










