Alex, hijo de Mark Hughes, histórico delantero del Manchester United y exentrenador de la selección de Gales, falleció por lo que se conoce como síndrome de muerte súbita del adulto (SADS, por sus siglas en inglés). Esta afección cardíaca imprevista fue catalogada por la forense como un deceso por causas naturales.
De acuerdo a los hallazgos de la investigación en Inglaterra, Hughes colapsó en el suelo de su habitación la mañana del 19 de junio. Sus dos hijos lo encontraron alrededor de las siete y su hijo mayor, Sebastián, de 11 años, intentó reanimarlo mediante maniobras de reanimación cardiopulmonar, aunque no logró revertir la situación.
La audiencia judicial, realizada en Warrington, estableció que no hubo factores externos que influyeran en su deceso. La forense Victoria Davies indicó que los estudios toxicológicos no mostraron la presencia de alcohol, drogas ni medicamentos, y que el análisis cardíaco evidenció una muerte súbita con un corazón aparentemente normal.
“Las muertes por SADS ocurren predominantemente en hombres jóvenes. En Inglaterra, se registran aproximadamente 800 casos al año”, comentó la especialista durante la investigación.
Tras conocerse la noticia, Mark Hughes y su esposa Jill manifestaron públicamente su profundo dolor por la pérdida de Alex. “Jill y yo estamos completamente desconsolados por la repentina e inesperada pérdida de nuestro querido hijo Alex”, expresó el exfutbolista en un comunicado emitido por la Asociación de Entrenadores de Liga.
Además, lo recordó como “un hijo maravilloso, hermano de Curtis y Xenna, esposo devoto y padre de Jessica y sus dos hermosos hijos, Sebastián y Leonardo”.
El funeral tuvo lugar el mes pasado en la iglesia de San Pedro, en Prestbury, Cheshire, donde Mark Hughes fue uno de los que cargaron el ataúd de su hijo en una ceremonia que reunió a familiares, amigos y figuras del fútbol inglés, incluyendo al reconocido entrenador Alex Ferguson y exjugadores como Bryan Robson y Ryan Giggs.
A pesar de su breve carrera futbolística en Gales, Alex Hughes desarrolló su trayectoria como analista y especialista en captación de talentos. Trabajó en varios clubes, incluidos Blackburn Rovers, Manchester City, Fulham, 1860 Munich y Reading, y más tarde se incorporó a AFC Fylde, además de asumir roles en Morecambe y Grimsby Town, donde ocupaba el cargo de jefe de captación.
Nacido en 1987, durante el período en que su padre jugaba en Barcelona, Alex mantuvo una conexión constante con el fútbol, aunque en una faceta menos visible, enfocándose en la identificación de talentos y la construcción de proyectos deportivos. Su padre, Mark Hughes, a sus 62 años, es considerado una de las grandes figuras del fútbol británico, habiendo destacado como delantero en distintos clubes, incluyendo el Manchester United, Barcelona, Bayern Múnich, Chelsea y Blackburn Rovers, además de haber dirigido la selección de Gales durante cinco años.










