Esta reforma es una de las iniciativas que el mandatario tiene en su agenda desde hace tiempo, pero que no ha podido avanzar debido a las discrepancias con otros sectores del Congreso.
Tras tomar juramento a Diego Santilli como jefe de Gabinete, Milei lideró una reunión en la Casa Rosada con todos los legisladores de su bloque, donde expuso los proyectos priorizados para su aprobación.
Además de la reforma electoral, también se discute una modificación de la Carta Orgánica del Banco Central y la culminación de los cambios en la ley de zonas frías.
La reforma electoral genera dificultades desde el principio, ya que el proyecto del Poder Ejecutivo propone eliminar las elecciones primarias obligatorias (PASO), medida que no cuenta con el respaldo de otros partidos. “Así como está, nosotros no apoyamos, y esto yo ya lo hablé con el ‘Colo’ e incluso le mencioné específicamente ese punto. Tiene que tener varias mejoras para empezar a discutirlo”, afirmó un referente del PRO.
En agosto pasado, el líder del bloque de la UCR en el Senado, Eduardo Vischi, también advirtió que considera las primarias como “una herramienta positiva, que fortalece el sistema democrático y fomenta la participación”, por lo que no respaldará la reforma a menos que se realicen modificaciones.
La resistencia a eliminar las PASO fue tan significativa que, antes de que surgiera la controversia relacionada con Manuel Adorni, que detuvo otras negociaciones, el Gobierno había manifestado su disposición a explorar alternativas, incluyendo la posibilidad de hacer las primarias optativas.
Durante la reunión con los legisladores, Milei no se refirió específicamente a esta cuestión, sino que presentó el proyecto en términos generales, según lo informado por uno de los asistentes a la reunión del miércoles.
Sin embargo, en el bloque dirigido por Gabriel Bornoroni, existe la convicción de que la opción de mantener las primarias como optativas ya no se encuentra en la agenda, y se prevé que se intensifique la presión para su eliminación.
El texto enviado por el Ejecutivo también incluye la propuesta de “Ficha Limpia”, que prohibiría la candidatura de personas con condenas firmes. Asimismo, la iniciativa desregula el financiamiento de campañas al eliminar los aportes estatales y los límites de gastos, y eleva considerablemente el tope de aportes privados.
Además, se deroga la obligatoriedad del debate presidencial, se introducen cambios en la boleta única, como incluir un casillero para marcar lista completa, y se flexibilizan las restricciones sobre la difusión de encuestas durante la veda electoral, buscando reformar integralmente el sistema de selección y financiamiento de candidatos.
Estos temas son ahora parte de la agenda que deberá discutir Santilli, quien ha mantenido reuniones con gobernadores para obtener apoyo para los proyectos del oficialismo.
Antes de asumir como jefe de Gabinete, conversó con los mandatarios provinciales presentes en la ceremonia y al día siguiente se reunió con el gobernador de Catamarca, Raúl Jalil, acompañado por el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, y el subsecretario de Gestión Institucional, Eduardo “Lule” Menem.
Tras su nombramiento, Santilli se ha instalado en el despacho que anteriormente ocupaba Adorni, en la planta baja de Balcarce 50. En cuanto al resto de las reformas que busca impulsar el oficialismo, existe cautela entre los aliados, dependiendo de la temática.
Por ejemplo, en relación con la ley de zonas frías, ya brindaron su apoyo para que obtuviera media sanción, y es probable que mantengan su respaldo en el Senado. Para fortalecer esta posición, el miércoles el funcionario visitó la Cámara Alta para presentar la propuesta ante la bancada radical, acompañado por la secretaria de Energía, María Tettamant, y el secretario coordinador de Energía y Minería, Daniel González.
Este encuentro fue coordinado por la líder del bloque libertario, Patricia Bullrich, como un nuevo intento de superar las internas dentro del oficialismo. Por otro lado, en el PRO y la UCR prefieren esperar a revisar el proyecto sobre la Carta Orgánica del Banco Central antes de decidir su postura.










