Fidanza, en diálogo con el equipo del programa, enfatizó que el desarrollo de las variables económicas seguirá siendo determinante para el futuro político de Javier Milei. “En la Argentina suele prevalecer el voto por razones económicas sobre otras causas”, indicó, explicando que esta tendencia se ha mantenido a lo largo de los años.
A su juicio, en las encuestas que consultan sobre el principal problema del país o de la situación individual, la economía siempre ocupa el primer lugar, ya sea por la inflación, la falta de empleo o la insuficiencia de ingresos.
Sin embargo, según detalló, el contexto económico ha cambiado respecto a los primeros meses del Gobierno. “La inflación ya no es el principal problema económico, pasó al tercer lugar. Hoy, la preocupación se divide muy equitativamente entre la falta de empleo y la insuficiencia de ingresos”, observó.
A pesar de esto, consideró que la dinámica de los precios seguirá siendo crucial para la estabilidad política del oficialismo. “Si la inflación vuelve a bajar, las probabilidades políticas del Gobierno aumentarían y, de cumplirse lo que la experiencia ha enseñado, también disminuiría la sensibilidad social ante la corrupción”, afirmó.
Fidanza también describió a una sociedad que, ante la pérdida del poder adquisitivo y la inseguridad laboral, está dispuesta a aceptar trabajos de menor calidad a cambio de alguna estabilidad. “Si me quedo sin trabajo, pero lo que me ofrecen es un empleo precario, voy a aceptar. Porque la gente comienza a pensar de esa manera”, explicó.
Otro de los puntos tratados fue el nombramiento de Diego Santilli como jefe de Gabinete, una decisión que, según el analista, refleja un cambio en la estrategia política del oficialismo. “Santilli es el primer jefe de Gabinete, de los tres que ocupaban ese cargo anteriormente en este Gobierno, que forma parte del elenco político estable. Es un político profesional, de aquellos a los que en su momento el Presidente llamaba miembros de la casta”, destacó.
Para Fidanza, esta decisión sugiere que La Libertad Avanza está incorporando a dirigentes con experiencia para mejorar su capacidad de gestión y negociación en el ámbito parlamentario. “Parece que, con el tiempo, La Libertad Avanza necesita cada vez más de aquello que despreciaba como la vieja política”, añadió.
El director de Poliarquía también mencionó que los cambios culturales ayudan a entender el nuevo mapa político argentino, especialmente entre los votantes más jóvenes. “Toda la evidencia que hemos ido recopilando indica que la gente, especialmente los jóvenes, no está pensando en términos de comunidad o de actor social”, comentó.
En este sentido, argumentó que conceptos que durante décadas estructuraron la identidad política, como la noción de “pueblo” en el peronismo, han perdido su capacidad de movilización en una cultura dominada por “la tecnología, la inmediatez y el individualismo”.
Este giro representa, según él, uno de los grandes desafíos para el peronismo. “Hoy, un candidato del peronismo que enfrente una campaña presidencial tendría enormes dificultades de comunicación”, planteó.
Mencionó como ejemplo a Axel Kicillof y el peso que tendrían sus antecedentes políticos en una futura competencia a nivel nacional. “¿Cómo podría enfrentar su propio historial con la comunicación que le harán sus adversarios? ¿Qué hacemos con su foto con Cristina Kirchner, que actualmente cuenta con un 60% de desaprobación a nivel nacional?”, interrogó.
Fidanza también criticó el funcionamiento de varios movimientos sociales en los últimos años. Afirmó que “el ideal de proteger a los más necesitados se ha convertido, en muchos casos, en una manipulación”, asegurando que hay “muchos testimonios de personas que han sido manipuladas por esos movimientos sociales”. “Esto no es ideológico, es investigación”, enfatizó.
En la parte final de la entrevista, el analista distinguió entre el respeto por las reglas institucionales y el clima político que caracteriza al Gobierno. Según su perspectiva, Javier Milei “respeta a rajatabla los procedimientos de la democracia”, aunque advirtió que “la democracia, en su vocación, tiene un componente que es el diálogo”.
Argumentó que conviven dos dinámicas dentro de la administración nacional: en primer lugar, la negociación parlamentaria que ha permitido avanzar en diversas leyes y, en segundo lugar, un estilo confrontativo propiciado por el Presidente. “El Gobierno ha negociado sus leyes en el buen sentido democrático. La otra cara son los insultos del Presidente y las descalificaciones”, indicó.
Por último, Fidanza alertó que uno de los mayores riesgos políticos para La Libertad Avanza radica en la cohesión de su propia base de apoyo. En este sentido, indicó que el oficialismo reúne el núcleo más leal de votantes de Milei, el apoyo recibido por parte del PRO a través de Patricia Bullrich y Mauricio Macri, así como también el sector que representa Victoria Villarruel. “Si alguno de estos sectores se fragmenta, el Gobierno enfrentará problemas”, concluyó.










