Argentina ha saldado su deuda con la Organización de las Naciones Unidas (ONU) al realizar un pago superior a 15,5 millones de dólares, lo que le permite reingresar en el grupo de naciones al día con el organismo. Esta acción se lleva a cabo en un contexto donde el Gobierno está promoviendo la candidatura del diplomático Rafael Grossi para liderar la organización a partir de 2027. El pago puso fin a varios meses de atrasos en las contribuciones y permitió que el país vuelva a ser parte de la lista de naciones que han cumplido con sus obligaciones financieras ante la ONU. La administración de Javier Milei espera que Grossi, actual director general del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), se convierta en el próximo secretario general del organismo internacional tras la finalización del mandato de António Guterres. Según datos proporcionados por la ONU, Argentina abonó 15.589.175 dólares, asistencia que se registró el pasado 22 de junio. Esta suma representa cerca del 0,5% del presupuesto total de la organización y ayuda a mitigar las dificultades financieras que atraviesa la ONU, agravadas por recortes y demoras en aportes por parte de algunos de sus principales socios. Con esta acción, Argentina se suma a un grupo de 61 países que han regularizado sus pagos anuales a la ONU, al que también se han incorporado recientemente Zimbabue, San Marino y Pakistán. Sin embargo, aún hay 116 naciones que no han cumplido con sus aportes, incluyendo a dos de los mayores contribuyentes: Estados Unidos y China. En contraste, países como Alemania, Francia e Italia ya han cumplido con sus obligaciones. Además, la regularización de la deuda se produce en un momento en que Brasil y México están promoviendo la candidatura de la expresidenta chilena Michelle Bachelet para la Secretaría General de la ONU. Otro aspecto significativo es que el pago coincidió con la visita del secretario de Finanzas, Pablo Quirno, a Estados Unidos para participar en la reunión anual del Comité de Descolonización de la ONU, donde Argentina reafirma su reclamo de soberanía sobre las Islas Malvinas. Durante este encuentro, se solicitó que Argentina y el Reino Unido retomen negociaciones para alcanzar una solución pacífica al conflicto territorial. Previo a este evento, Quirno se había dirigido a la Asamblea General de la Organización de los Estados Americanos en Panamá. Esta transacción también refleja un cambio en la postura del Gobierno respecto a organismos multilaterales, ya que la ONU había sido objeto de múltiples críticas por parte de Milei en años anteriores, una crítica que también se extendió a la OEA y otras instituciones con las que Argentina mantiene deudas. Hace dos meses, Grossi presentó su plan estratégico ante la ONU en Nueva York. En un diálogo abierto con 193 Estados miembros, subrayó una crisis en la organización: “todos tenemos la sensación de que es un mundo en el que prevalece la guerra










