Actualmente, Lorenzetti es uno de los tres integrantes de la Corte, junto a Horacio Rosatti y Carlos Rosenkrantz. La Corte debería contar con cinco miembros, pero desde la renuncia de Carlos Maqueda en diciembre de 2024, se sumó al cargo que quedó vacío tras la salida de Elena Highton en 2021, lo que deja a la Corte con dos asientos desocupados. “No es normal que tengamos tres miembros en la Corte. Tengo mucha actividad internacional y me resulta difícil explicar que somos solo tres”, manifestó en una entrevista.
El magistrado también resaltó la importancia de fomentar la “diversidad de género” en la Corte, a pesar de la reciente controversia generada por el decreto de Javier Milei que modificó los procedimientos previos para la designación de jueces. “Es esencial que existan diversas voces en la Corte, debe reflejar la realidad de nuestra sociedad”, subrayó. Además, sostuvo que “es importante enlazar estos temas con los problemas que enfrenta la población”.
Durante la conversación, Lorenzetti se refirió al rechazo del pliego del juez federal Ariel Lijo por parte del Congreso a principios de abril, expresando su aprecio hacia Lijo y señalando que “la decisión es del Presidente”. Asimismo, indicó las cualidades que deben poseer los postulantes: “Debería ser alguien que provenga del Poder Judicial”, enfatizó.
Cuando se le preguntó sobre la posibilidad de aumentar el número de miembros del tribunal, Lorenzetti mostró su reticencia. “Designar dos jueces no es sencillo, y el Gobierno anterior tampoco logró cubrir una vacante. Si se incrementa el número y considerando que hay elecciones, podríamos enfrentar una Corte inestable por un largo período”, argumentó.
También, aunque de manera breve, se refirió a la condena impuesta a Cristina Kirchner en la causa Vialidad, afirmando que “desde el punto de vista jurídico el tema está cerrado”. “Entiendo a quienes están insatisfechos, pero el proceso ha concluido”, expresó, instando a proteger las instituciones que, según él, deben resguardar a los vulnerables frente a los poderosos.
Lorenzetti recordó que la mayoría de los jueces que participaron en la causa de la condena a la expresidenta “fueron designados durante las administraciones de los Kirchner”. “Estos casos generan debate y críticas, comprendemos que hay descontento y que el encarcelamiento de un presidente no es ideal en ningún país, pero nuestra función es juzgar delitos”, enfatizó.
El magistrado evitó dar su opinión sobre la posible interpelación del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, o la moción de censura en su contra, limitándose a señalar que tales mecanismos son parte de los procedimientos de control estipulados. “Determinar si corresponde utilizarlos es cuestión de otros poderes del Estado en los que no podemos intervenir”, concluyó, aclarando que al igual que no se debe interferir en el Poder Judicial, ellos no pueden opinar sobre las acciones del Congreso.










