La incertidumbre giraba en torno a si MSCI habilitaría un periodo de consulta, un requisito esencial para avanzar hacia la categoría de “mercado de frontera”, y en el futuro, alcanzar el estatus de “mercado emergente”.
Actualmente, la economía argentina está en la categoría más baja del sistema de clasificación, designada como “Standalone Market”. En este grupo se encuentran también naciones de América Latina como Panamá, Jamaica y Trinidad y Tobago, así como otros países como Malta, Bosnia, Palestina, Nigeria, Zimbabue, Líbano y Ucrania, todos ellos enfrentando crisis o con escasa integración en los mercados financieros globales.
Este 23 de junio se definió si se daría inicio a una consulta pública dirigida a los inversores, un paso que podría haber cambiado el estatus del país; sin embargo, una resolución final no se prevé antes de 2027. Para cualquier avance en la clasificación, Argentina deberá cumplir con requisitos técnicos específicos y contar con el respaldo de la comunidad inversora internacional, lo que facilitaría la llegada de nuevos capitales y alteraría la percepción de riesgo vinculada al país.
“El Marco de Clasificación de Mercados de MSCI determina si un mercado es desarrollado, emergente o de frontera según la accesibilidad y la posibilidad de inversión que experimentan realmente los inversores institucionales internacionales”, señaló el jefe de Clasificación de Mercados y Taxonomías de MSCI.
Además, indicó: “La inclusión en índices y la clasificación de mercados no son juicios estáticos. Deben evaluarse de manera continua frente a los cambios en el mercado y la experiencia de los inversores institucionales internacionales. Cuando el acceso al mercado o la experiencia empeoran, nuestro marco exige que respondamos de forma decidida. Y cuando la accesibilidad y la posibilidad de inversión mejoran de manera significativa y sostenida, los mercados pueden avanzar en la clasificación, como ocurrió con Bulgaria y Grecia”.
Semanas atrás, MSCI había divulgado el Global Market Accessibility Review 2026, en el que se constató que no hubo alteraciones en los criterios de evaluación del país en comparación con las ediciones anteriores.
El proceso de revisión realizado por MSCI se fundamenta en criterios técnicos y de accesibilidad para los inversores. Las autoridades argentinas aspiran a recuperar la categoría de “mercado emergente”, que ya poseen Brasil, Chile, Colombia, México y Perú en la región.
Para alcanzar esta meta, será esencial que Argentina demuestre progreso en aspectos como la apertura hacia inversores extranjeros, la claridad regulatoria, la liquidez y la capitalización de sus empresas. Sin embargo, las restricciones cambiarias que afectan a las firmas locales se mantienen, y antes de poder alcanzar el estatus de emergente, deberá pasar por la categoría de “mercado de frontera”.
Un posible cambio en la clasificación llevaría a que diversos fondos de inversión ajustaran sus carteras para reflejar la inclusión argentina en los índices internacionales. Según estimaciones, pasar a la categoría de mercado de frontera podría otorgar al país una participación cercana al 5% dentro de ese segmento.
“En la revisión de este año, MSCI concluyó que no hubo mejoras suficientes en materia de acceso al mercado respecto de 2024 y, además, confirmó que el país no ingresará al proceso formal de revisión, un requisito indispensable antes de cualquier reclasificación”, sostuvo un economista.
Bajo este panorama, se estima que la ventana más factible para un ascenso recién se abriría hacia 2028. Esto se basa en la hipótesis de que durante 2027 se implementen nuevas medidas de apertura,MSC pueda iniciar una consulta y Argentina sea incluida en la lista de revisión.
La experiencia reciente indica que los países, en general, permanecen más de un año en esa fase, dado que MSCI busca verificar que los cambios sean permanentes y no revertibles. Una vez superado este umbral, Argentina tendría una ventaja significativa, dado que ya cumple con los criterios de tamaño y liquidez exigidos para formar parte de categorías superiores.
Hasta 2021, Argentina había estado clasificada como mercado emergente, y su exclusión de dicho grupo se debió únicamente a la implementación de controles cambiarios, no a cuestiones relacionadas con el tamaño de su mercado. Si MSCI considera que la flexibilización cambiaria se mantiene de manera sostenible, podría evaluarse un retorno directo a la clasificación de mercado emergente, sin necesidad de pasar primero por la categoría intermedia.
Un análisis de una consultora determinó que MSCI no llevó a cabo modificaciones en su revisión anual de accesibilidad, manteniendo a Argentina en la misma categoría, “debido a las restricciones cambiarias, las dificultades para la repatriación de utilidades y la falta de información corporativa en inglés”.
“El informe técnico reveló que, pese a los recientes avances regulatorios, todavía persisten importantes obstáculos relacionados con el cepo cambiario, los controles de capital y la escasez de infraestructura operativa para inversores extranjeros”, agregó un analista financiero.
En efecto, MSCI mantuvo sin cambios los 18 indicadores que componen la evaluación como mercado aislado, igualando los resultados del reporte de 2025.
El informe de MSCI detalla las condiciones vigentes para los inversores internacionales en el mercado argentino.










