La noticia fue compartida por Carlos Bianco, ministro de Gobierno provincial. En Corrientes, Kicillof se reunirá para firmar convenios con Valdés, uno de los mandatarios de la Unión Cívica Radical. Su hermano, Gustavo Valdés, ex gobernador y actual senador nacional, ha expresado recientemente críticas al gobierno nacional, señalando que la gestión de Javier Milei “es más centralista que nunca”. A pesar de esta tensión, las relaciones entre las administraciones se mantienen en buen estado, en parte gracias a los esfuerzos del ministro del Interior, Diego Santilli, quien podría ser candidato para la gobernación bonaerense por La Libertad Avanza. Santilli hizo una broma al enterarse de la visita de Kicillof: “¿Ahora es gobernador de Corrientes? Me parece que hay que regalarle un GPS”.
Durante su estancia en Corrientes, Kicillof presentará su libro “De Smith a Keynes” en el auditorio de la Facultad de Derecho, Ciencias Sociales y Políticas de la Universidad Nacional del Nordeste. Antes de esa presentación, firmará convenios interministeriales de cooperación en áreas como Seguridad, Desarrollo Agrario y Gobierno entre Buenos Aires y Corrientes.
La visita de Kicillof a Corrientes también será una oportunidad para evaluar el clima político en una provincia donde el peronismo ha mostrado dificultades para establecer una base sólida. En marzo, el gobernador envió a dos figuras clave, Julio Pereyra y Alberto Descalzo, para organizar y fortalecer el Movimiento Derecho al Futuro Corrientes. Ambos dirigentes participaron en varias reuniones, y el balance de su trabajo ha sido positivo. Actualmente, Descalzo y Pereyra son actores fundamentales en la gestión bonaerense, ocupando puestos importantes como la dirección de Provincia Seguros y un cargo en el directorio del Banco Provincia, respectivamente.
Esta visita se enmarca en un periodo de actividades en el que Kicillof ya había explorado el clima político en Córdoba, recientemente, al visitar Cosquín y La Falda. Aunque el clima en Córdoba es complejo para el kirchnerismo, la visita fue considerada exitosa por su entorno, a pesar de la falta de un encuentro formal con Martín Llaryora, el gobernador actual. En Córdoba, el exsenador nacional Carlos Caserio se encargará de los contactos.
“Quiero recalcar que esto no significa que el Gobernador esté en campaña. No está en campaña; él ha sido claro al respecto; la campaña será el próximo año, después de las definiciones de las candidaturas. Este año es para profundizar la gestión y potenciar las actividades y la cooperación que hemos estado desarrollando desde el inicio de la gestión”, afirmó Bianco en una conferencia de prensa en La Plata.
Bianco también recordó cómo Buenos Aires ha establecido diversos acuerdos con otras provincias desde que Kicillof asumió el cargo en 2019, incluyendo convenios relacionados con la pandemia, la búsqueda de desaparecidos y el préstamo de recursos en casos de emergencia. “La definición clara del Gobernador es articular y cooperar con todas las provincias argentinas, especialmente ante un Gobierno nacional que se aleja de sus responsabilidades constitucionales. En este contexto, la política que está implementando el gobernador es más allá de un calendario electoral”, subrayó Bianco.
Mendoza también está en la lista de prioridades de Kicillof. Allí se establecerá un espacio para promover su figura. El diputado nacional Martín Aveiro, ex intendente de Tunuyán, es quien liderará esta iniciativa. Las conversaciones con líderes mendocinos, como la intendenta de Santa Rosa, Florencia Destéfanis, se están intensificando. Destéfanis estuvo recientemente en Ensenada, donde Kicillof dio a conocer el MDF Mujeres y Diversidades junto a la ministra provincial Estela Díaz y otras figuras importantes.









